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viernes, 17 de mayo de 2019

~ Hercai ~

★ El amor que nació de una venganza ★

Fotograma final de la cabecera musical de la serie. En cada capítulo va acompañado de una frase o pensamiento distinto que tiene relación con la sinopsis del episodio que se emite ese día.

~ Opinión y sensaciones personales ~

El caso es que si alguien ha recalado por aquí pensando que al hablar de pasiones turcas quizá tendría algo que ver con la ultima revolución llegada a España desde las tierras otomanas, el señor Can Yaman, lamento informar que no es el caso. Y no porque no tenga nada que decir al respecto, muy al contrario, pues tendría yo mucho que exponer, sino porque si en este humilde blog alguien tiene la potestad hacer una entrada al respecto, no es servidora sino mi querida colaboradora, y descubridora para mí, mucho tiempo antes de que saltara a nuestras pantallas, de esa maravillosa criatura que es una delicia para los sentidos... Ahí te lo dejo, colibrí. Ojalá recojas el guante y nos regales unas valiosas palabras dedicadas al bello Yaman ;)

Dicho esto, me adentro en el tema que me trae hasta aquí.

E imagino quien haya llegado hasta aquí es porque, probablemente, le interese seguir leyendo sobre mi particular pasión turca del momento y, por ello, me veo en la obligación de puntualizar que en este caso no se trata de un actor en sí (aunque esto tocará puntualizarlo más adelante, ejem, ejem…) sino de toda una historia: Hercai. Y os confieso que me tiene in looove total.




Para l@s que no sean asidu@s de estos lares (que tengo un poco abandonados últimamente, lo sé, lo se...), cabe aclarar que el hecho de que esté aquí sentada e invirtiendo tiempo en hacer esta entrada, ya es un indicativo bastante importante de lo mucho que me ha calado y que estoy disfrutando esta historia, para la cual, de manera sorprendente, me ha apetecido de forma espontánea, sacar tiempo de mi día a día para dar forma a esta opinión y compartirla con quien tenga a bien pasar por aquí unos minutillos. Y eso en la actualidad es harto difícil, creedme.

La cosa es que, aquí servidora, es consumidora de cualquier tipo de arte donde el amor tenga una presencia importante y que, de un modo u otro, hagan vibrar a mi corazoncito soñador y novelero. Y en la búsqueda de ese objetivo, me nutro de cualquier disciplina que así me lo proporcione, sea en la versión que sea y provenga de donde provenga. Y la cuestión es que, hace ya un tiempito, acompañada de mi querida colibrí (responsable de la sección El Revoloteo del Colibrí), a título experimental, me adentré en lo que viene siendo la escena y producciones de origen turco, como quien no quiere la cosa. Que si vi una peli en Netflix que me súper recomendó mi citada colaboradora en el blog (Sadece Sen, de la que os dejo el enlace aquí porque es otra delicia turca y, ojo, la entrada más visitada, a día de hoy, con diferencia en el blog. Ole tú, colibrí), que si le eché una ojeadita a la biografía de los actores y, posteriormente, esto me llevó a encontrar diversa información sobre otros actores turcos del momento, algunos de ellos espectaculares que me suscitaron interés e indagué sobre sus trayectorias y trabajos recientes, que si me dio por ver un capítulo por aquí de una serie para ver la pinta que tenía, que si otro día me dio por ver otro capitulillo de otra, etc., etc… Resumiendo, que entre unas cosas que llevan a otras, me atrapó tanto su oferta, que hoy día podemos decir que, entre otras cosas, soy una consumidora de arte turco con cierta trayectoria a mis espaldas y un número nada despreciable de pelis y series turcas vistas. Y, en general, he de decir que, ojo, hacen muy buen trabajo por aquellas tierras, pues tienen buenos y entretenidos guiones, muy buenos actores y presupuestos interesantes a invertir que dan como resultado proyectos la mar de decentes y con una calidad que, quizá a priori o por desconocimiento, no imaginaríamos. Tanto, que me atrevería a decir que, salvo una de ellas que no me hizo mucho tilín, las otras series me dejaron más que satisfecha, Y eso es mucho decir. Eso sí, hasta que llegó Hercai, que no solo es que me deje satisfecha, no… es que, seamos claras, además, me ha robado completamente el corazón, como esos buenos libros que nos conquistan para siempre. Pero en versión serie televisiva. ¿Y eso por qué? Pues… a ver si soy capaz de explicároslo.


Cartel publicitario de la serie. Toda una belleza en sí mismo.

Confieso que cuando empezó la promo de dicha serie, la cual inicial y erróneamente creí que era de época, me pareció interesante y me hice nota mental de, en algún momento de mis tiempos de ocio, echarle un vistacillo, pero sin pretensión alguna, ni mucho menos, de hacerlo a corto plazo y, todavía menos, de ponerme a verla a tiempo real de manera semanal. ¡Ja, craso error! Porque una cosa es lo que tu mente racional pretende y otra bien distinta lo que tu ansia viva novelera decide, juuaasss. Pero, vaya, que inicialmente así fue y no le eché más cuenta. Mas, de pronto, empecé a ver que en distintas páginas que siguen la actualidad de la farándula y televisión turca, comenzaron a hablar incesantemente de la masiva acogida y el boom que había resultado el primer capítulo de dicha serie, convirtiéndose en la más vista del momento en el prime-time de los viernes, su día de emisión, alcanzando una aplastante media de share del 30%, números muy por encima de otras producciones turcas que alcanzaron gran seguimiento no solo en tierras otomanas, sino también a escala internacional y en Internet. Y eso sin mencionar su presencia en RRSS, donde ese mismo capítulo alcanzó 13 millones de visitas en YouTube en menos de una semana y más de un millón de suscriptores a su página en el citado YouTube, así como en Instagram, en cuestión de pocos días. Total, que tanto revuelo me picó la curiosidad y decidí indagar un poquito. Poca cosa. Nah, los tres capitulillos de nada que llevaban dados hasta ese momento… del tirón… o lo que viene siendo lo mismo, a razón de 2 horas 20 minutos aprox. de media por capítulo… ¡Toda una noche en vela que me tuvieron dedicada a ellos! Y la mar de feliz, oigan, no me arrepiento de nada… Jijiiji.


Ebru Şahin y Akin Akinözü, los actores encargados de dar vida a los personajes protagonistas de la serie, con los que, además de en Turquía, han conseguido toda una legión de fans en la Red con el movimiento ReyMir.

¿Y que encontré yo en Hercai para que me haya conquistado de tal manera? Pues creo que lo primerísimo de todo fue el descubrir algo que a toda buena lectora le agradaría y que, personalmente, me encantó saber: que se trata de una adaptación para televisión de una novela turca (una bilogía, para ser exactos), con corte de drama romántico (mi preferido, ya sabéis…), que por la info que he podido obtener, cosechó gran éxito y suscitó tal interés que finalmente fue llevada a la pequeña pantalla. ¿Y a quien no le mola que una buena historia disfrutada como lectura, sea también plasmada en movimiento/acción y poder experimentarla y gozarla en otra versión alternativa? Pues eso, no hace falta que diga más. Pero al margen de ello, que es a título curiosidad más que nada, lo que en realidad me ha atrapado es la trama en sí misma, el desarrollo impactante de cada capítulo, con sus correspondientes finales "cortarespiración" y, muy por descontado, la intensidad, la entrega y la maravillosa interpretación de los actores.


Dudo bastante que alguna vez consiga leerlos, pero a la friki que me habita le hacían mucha ilusión.


********** COMIENZO PÁRRAFOS CON POSIBLES SPOILERS **********


Sin spoilearos apenas y ciñéndome a la propia info que se facilitó en la promoción inicial de la serie, os diré que Hercai nos cuenta la historia de una venganza cocida a fuego lento durante casi tres décadas por la babaanne (lo que viene siendo la abuela paterna en Turquía) del protagonista masculino, Miran Aslanbey (Akin Akinözü), desde que éste era muy pequeño, y al cual ha ido adoctrinando y educando en el odio y el rencor para conseguir que, ya de adulto, perpetre su anhelada venganza contra el hombre que abusó, deshonró y posteriormente mató a su madre junto a su padre. ¿Y cómo se ha planeado minuciosamente que se lleve a cabo esa venganza? Pues con la Ley del Talión: ojo por ojo, diente por diente y, por ende, Miran será el encargado de enamorar a Reyyan Şadoğlu (Ebru Şahin), la cándida e inexperta hija del “enemigo”, consiguiendo que la familia de ésta lo acepte para posteriormente casarse con ella y, tras consumar el matrimonio en la noche de bodas, deshonrarla abandonándola a la mañana siguiente, vestida de novia en medio de la nada y sin más explicación que “el cuento de hadas se ha acabado” y emplazándola a que si quiere saber más le pregunte a  Şadoğlu, su padre (ayayayyyyyy, ¡no me diréis que la cosa no comienza potente!). Y, creedme, eso en mitad de la Turquía más profunda es muy agravio muy, muuuyyy grande que no puede saldarse de otra forma que no sea con sangre. Y está claro que, ya así de primeras, tenemos trama argumental de la que tirar, sin duda. Pero es que, por supuestísimo, aún hay mucha más tela que cortar… Y la cosa radica en que, aunque el prota está totalmente manipulado por su abuela en lo que a ese ajuste de cuentas pendientes se refiere y que hasta ese momento solo ha vivido y respirado por y para esa venganza, surge una variable que no estaba contemplada en el plan inicial, un imprevisto con el que no contaban y que, lógicamente, pone todo patas arriba, como es… el amor… pues en ningún caso contaba Miran con, aun en contra de su voluntad, enamorarse de la pureza e inocencia de la chica agraviada.




Tanto es así que, desde el mismísimo momento en el que lleva a cabo la venganza y la abandona en la cabaña donde han pasado la noche de bodas, tiene que repetirse a sí mismo, una y otra vez mientras se aleja de allí, que no se atreva a volverse a por ella, que no debe mirarla de nuevo, que ahí tiene su venganza, que eso era lo que llevaban esperando tanto tiempo y la justicia que sus padres merecían… Pero la única realidad es que, a esas alturas, Miran Aslanbey está librando una tremenda lucha interna que lo tiene completamente dividido entre lo que su cabeza le recuerda y lo que su corazón le dicta. Y ella, Reyyan, a su vez, aunque está completamente enamorada, queda totalmente destruida y, tras pedirle que le explique qué ocurre para que actúe de ese modo y rogarle que no la deje así, mientras él se está yendo, le jura que no lo va a olvidar jamás y que, por ende, no dejará que él lo olvide tampoco, impidiendo así que pueda hallar paz y felicidad nunca más. Ufff, tremendísima escena, me erizo solo de recordarla.




¿Qué, cómo os quedáis?? Seh, ya lo sé, las drama queen de la vida como servidora estáis salivando desde ya… ¡Y eso es solo el principio! El resto de circunstancias y secretos que esconden estas dos familias me los reservo para que podáis conocerlos poco a poco, tal y como el desarrollo de la propia historia va ofreciendo a los espectadores para que se conozca a su debido tiempo y la disfrutéis en plenitud.


********** FIN PÁRRAFOS CON POSIBLES SPOILERS **********


Por otra parte, algo que me fascinó cuando lo supe fue que, como casi en toda adaptación, es una historia bastante cerrada en lo que a guion se refiere y que desde el inicio del proyecto se informó a la audiencia que, a priori, se contemplan dos temporadas, la primera de 12 capítulos a emitir entre mediados de marzo y finales de mayo (l@s que lo vemos a tiempo real con la emisión turca, vamos por el capítulo 9, emitido la pasada semana y esperando el 10, que toca la presente… ¡Y ya os imaginaréis cómo estamos! ¡No nos quedan uñas!) y una segunda que, al parecer, está prevista para septiembre del presente año también y de la que todavía no se ha confirmado número de capítulos. Y os confieso desde ya, aún no habiendo terminado la primera, que ya ando con ansia viva por que empiece la segunda, uufff…. ¿Y a que no soy la única, Anita, Cary? Mis fieles compañeras en la pasión Hercai, con las que comento y desmenuzo cada capi, teorizando juntas sobre las muchas hipótesis posibles que se van abriendo a cada episodio y que nos tienen maravilladas. Aprovecho desde aquí para deciros que es un auténtico placer compartir esos deliciosos momentos con vosotras y que voy a echar mucho de menos nuestros exhaustivos análisis durante el verano ♡. Y por supuesto,  aunque su locura no llega a las cotas de la nuestra, igualmente valoro mil los ratitos compartidos al respecto con Lara, Mariajo, Silvia y Kata ♡. Dolors, a ti te esperamos para cuando decidas unirte al lado oscuro, ¡ya tú sabeh! ♡. Y con mi chico, que aun con reticencia inicial, aceptó mi sugerencia de ver el primer capi en plan tanteo y tras terminarlo ya estaba tan enganchado como nosotras. Loviuss, Osk ♡).

Las tres primeras imágenes son fotogramas de distintos momentos de la serie. La última corresponde al vídeo promocional del último capítulo de la primera temporada que emitieron por redes sociales para sus seguidores. 

Otra cosa que me tiene encandilada, es el trabajo del director, Cem Karci, que desde luego se sabe muy bien lo que se hace y ha dotado a la serie de una calidad, argumentos e intensidad que atraviesan la pantalla, así como de un ritmo vertiginoso que los espectadores valoramos y agradecemos mucho, ya que hay que ser un profesional como la copa de un pino para enfrentarte cada semana a un episodio de más de dos horas (hay pelis que duran menos), que trata un estilo complejo como es el drama, y que a su vez resulte dinámico, entretenido de principio a fin, nada denso y que deje a la audiencia, capítulo tras capítulo, con ganazas de mucho más y con la sensación de asombro absoluto al pensar “¿ya han pasado dos horas?". Y os aseguro que a tod@s l@s de mi alrededor que la están siguiendo les ocurre igual. Eso sí, una cosilla tengo que reprocharle al dire, ¡y es que resulta tan adictiva que las semanas se me hacen muy largas mientras espero la siguiente entrega! Pero bueno, como dicen por ahí, sarna con gusto no pica.


Gul y Miran, un amor incondicional de esos de "a primera" vista que nos ha conquistado a tod@s.

Eso sí, sin duda alguna, lo que más valoro por encima de todo, y creedme que todo lo anteriormente expuesto lo valoro mucho, es el trabajo de los actores. Absolutamente todos ellos son magníficos profesionales que llevan sus personajes de maravilla (tanto que a algunos quisiera matarlos de tan bien que lo hacen, uufff), desde los más veteranos, en los que se reconocen muchas horas de actuación a sus espaldas, hasta los más noveles, en los que se aprecia un muy buen hacer, preparación y una gran proyección de futuro (y aquí no puedo dejar de mencionar a una pequeñaja de unos cinco/seis añitos, Gul, que hace un papel para comérsela y que nos está dando muchos momentazos estelares).

Y como colofón al trabajo actoral que hace todo el equipo, hay que hacer parada y repaso obligatorio a la interpretación de la pareja protagonista. Madre del amor hermoso, nos han ganado completamente el corazón a los espectadores. Su trabajo es de tal calidad que consiguen atrapar por completo tu atención, viviendo la historia a la par de ellos y disfrutando y sufriendo todos los acontecimientos que el Destino está poniendo en sus caminos, haciendo casi que olvidemos que estamos viendo ficción. En ambos casos su labor es, bajo mi humilde opinión, excelente, pues sus interpretaciones son tan conseguidas y tan verdaderas que te inundan por completo de sentimientos y te hacen gozar a raudales con su historia y con la notoria evolución que han sufrido sus personajes a lo largo de estas semanas. En el caso de ella porque transmite con mucho sentimiento lo que para ella ha supuesto el ultraje al que ha sido expuesta sin motivo aparente, haciendo que se empatice con su dolor y la incomprensión que la habita y que le cambia la vida de un momento a otro sin que pueda hacer nada para remediarlo. Y especialmente en el caso de él, pues os aseguro que, al margen de lo que a la vista está y entra por los ojos (ya os digo yo que igual de primeras nah, pero que en no más de dos/tres capítulos, Miran Aslanbey/Akin Akinözü, se os ha metido bajo de la piel y en el corazón y le habéis entregado vuestra alma por completo… Y si no me creéis, ¡tiempo al tiempo!), me tiene totalmente enamorada con su con su trabajo, con la entrega y la pasión de la que dota a Miran, así como el desgarro, la frustración, la impotencia o la rabia que consigue plasmar en todas y cada una de sus escenas. Y la ternura. Y el amor. El amor según Miran, que es muy particular, muy suyo y, a veces, incompresible para los demás. Pero igualmente verdadero. Y lo cierto es que me resulta sencillamente maravilloso y sumamente satisfactorio, sentarme a contemplar la dualidad que encierra su personaje y los muchos matices que ofrece. Un personaje lleno de claroscuros (los que más me fascinan), imperfecto, humano, con precariedad emocional y mucha necesidad de recibir afecto. Y de ofrecerlo también, aunque ni siquiera sea consciente. Que se equivoca una y otra vez, pero que del mismo modo se levanta y vuelve a intentarlo, aunque lo tenga todo y a todos en contra. Porque una vez hizo una promesa y no tiene pretensión de incumplirla fácilmente. Porque ni los malos son tan malos, ni los buenos tan buenos. Toda situación tiene diversas perspectivas y cada personaje tiene que lidiar con la suerte que le ha tocado y, en este caso, está muy requetebien defendido. Actorazo, Akin Akinözü, y personajazo de los de quitarse el sombrero, que llora, se enfada, lucha, grita, se viene arriba, se emociona, se hunde, se le quiebra la voz… En definitiva, que siente a raudales y te hace sentir de la misma manera. Y, desde luego, yo le compro todo el pack. ¡Prendada me tiene el puñetero!




Adicionalmente a todo esto, cabe decir que la serie está rodeada por la idiosincrasia y belleza de la zona donde está rodada, Midyat (provincia de Mardin, a algo más de 1500 km de Estambul), y que, aun siendo historia contemporánea, le aporta una especie de halo maravilloso y místico impregnado con la esencia, con la herencia, costumbres, música y colores propios de aquella zona que, por momentos, parece dotarlo con matices más propios de otras épocas y que resulta muy satisfactorio conocer a nivel cultural. Eso sí, no podemos olvidar que la cultura turca, aun siendo muy occidentalizada en muchas facetas, cuenta con unas tradiciones ancestrales muy arraigadas en algunas zonas todavía y que, por ende, dan como resultado aspectos que si no estás familiarizado con ellos, de primeras pueden chocarte, pues son actitudes muy alejadas de nuestro presente y más propias de la España de muchas generaciones atrás que poco o nada tiene que ver con nuestro día a día, pero que si consigues visualizar la historia desde un punto de vista neutro y sin pretender comparaciones a nuestra cultura y tradiciones más avanzadas, te atrapará a buen seguro.

Ojo, que quede claro que no es una historia ligera ni fácil, que nadie se confunda, pero sí es una  historia magnífica, bien llevada, interesante, intensa, adictiva, desgarradora que te atrapa desde el minuto 1 cautivándote por completo y que, capítulo tras capítulo, te engancha a su trama de manera absoluta. O al menos así es como la estoy experimentando y disfrutando yo. Ya se sabe que las pasiones y sensibilidades son algo muy subjetivo y asociado a los particulares gustos de cada uno. No se pueden explicar, solo sentir...  y de sentimientos esta serie va repleta. Por tanto, si buscas una serie que encierre todos estos matices, Hercai, mi particular pasión turca, es una excelente opción a tener en cuenta que, a buen seguro, no te dejará indiferente. ¿Te animas con ella?


"Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio, contigo porque me matas y sin ti porque me muero".

Si tras esta larga entrada has llegado hasta aquí, por una parte mil gracias por tu tiempo y por otra mis disculpas, pues, a la vista está que cuando me emociono con algo no sé sintetizar. No obstante, si te animas a dejar un comentario, estaré encantada de leerlo y saber tu opinión al respecto. Y si, además, le das a seguir el blog, te estaré muy agradecida, a ti no te cuesta nada, y a mí me harás feliz.

Hasta la próxima, noveler@s mí@s ♡



Val



ACTUALIZACIÓN: poco tiempo después de la publicación de esta entrada, Atresmedia confirmó que, tras el éxito cosechado en Turquía, había adquirido los derechos de Hercai para su emisión en España a través del canal Nova. Esta novedad por una parte me alegra, pues realmente es una serie extraordinaria y merece que el gran público que solo consume ficción en televisión y que está alejado de lo que se mueve por Internet, tenga la oportunidad de conocer esta magnífica historia y sus personajes, pero por otra, me da temor el pensar que desde Nova no la cuiden y le den la promoción, publicidad y el mimo que se merece, tanto en televisión como en RRSS. Esperemos que sí, ya que, de lo contrario, sería una gran injusticia.
Y otro punto que me suscita cierta inquietud es el tema doblaje. Espero que realmente se lo curren bien y lo hagan a la altura de las fantásticas interpretaciones de los actores originales, ya que en gran medida, el éxito de esta historia se debe al nivel de intensidad y entrega que consiguen plasmar en ellas, como ya expuse más arriba. Y por favor, señores de Atresmedia, de Nova y de toda la familia de Antena 3, ofrezcan la opción de verla en V.O.S., pues estoy más que segura que la inmensa mayoría de los espectadores lo van a agradecer. Confiemos en ello... 
De momento, a julio/19, no se ha confirmado aún fecha prevista de emisión.


miércoles, 19 de abril de 2017

~ Querido señor Daniels ~

★ Brittainy C. Cherry ★


~ Sinopsis ~

Ashlyn Jennings es una estudiante modelo. Adora leer, especialmente las tragedias de Shakespeare, en las que busca respuestas a las dudas que la vida le plantea. Ahora, después de haber perdido a su hermana gemela y con su madre sumida en una depresión, se ve obligada a trasladarse e irse a vivir con su padre y su nueva familia a Wisconsin. Allí conoce por casualidad a Daniel Daniels, un hombre roto. Él ha sufrido dos grandes pérdidas en su vida y está tratando de superar el golpe, pero cuando conoce a Ashlyn hay algo que va más allá de las leyes de la química. Ambos quieren olvidar el dolor de sus vidas, hasta que un día se encuentran en la escuela, él como profesor y ella como alumna.



~ Opinión y sensaciones personales ~

Mmm, siento que tengo muchas cosas que decir tras terminar esta lectura y casi que no sé por dónde empezar... Así que como me suele decir alguien a quien estimo mucho, empezaré por el principio.

Y el principio es que supe de esta novela cuando me puse a investigar sobre su autora, Brittainy C. Cherry, tras leer su anterior trabajo El aire que respira y que, cómo ya sabréis lo/as que me conocéis o pasáis por aquí de vez en cuando, me encantó y se convirtió en una de mis lecturas favoritas (si no la que más) del pasado año (o incluso más…). Y claro está, tras encontrar una pluma que me había tocado tantísimo el alma, quise conocer más sobre su obra y ahí fue donde apareció este título, Querido señor Daniels. Total, que viendo lo que costaba la versión digital cuando yo lo consulté (¡diez pavazos de nada!), decidí pedírselo a los Reyes Magos para que por un poco más me lo trajeran directamente en papel. Y como se ve que fui, ejem, súper buena, pues me lo trajeron, ¡weeeeee!

La cuestión es que, casualmente, más o menos por la mismas fechas fue la lectura que se determinó realizar dentro del apartado New Adult en la Tertulia Romántica Sevillana, a la que acudo cuando mis obligaciones laborales me lo permiten, para el pasado mes de marzo, coincidencia que me pareció perfecta para planear su lectura en torno a esas fechas y, cómo se suele decir, matar dos pájaros de un tiro. ¡Aunque me mordí muchas veces las uñas queriendo pillarlo por banda antes de tiempo! Pero bueno, conseguí ir leyéndolo poco a poco para que más o menos todo coincidiera en el mismo lapso de tiempo y llegar con el material fresco en la memoria a la citada reunión lectora que tiene lugar en la Casa del Libro.

Y el caso es que os confesaré que sigo teniendo una sensación un poco contradictoria respecto a lo de las etiquetas que se le ponen a algunos libros, como es el caso, en plan New Adult, Young Adult, etc, etc, ya que en principio esto es algo que me repele, detesto todo lo que huele a etiquetas, pues siempre he leído y me he dejado guiar para elegir mis lecturas por la trama que me ofrezcan las sinopsis muy independientemente de la edad que tengan sus personajes. Si la historia es buena ¿qué más da 17 que 52? Digo yo, vaya... Pero, por supuesto, tal y como se suele decir “para gustos colores”. Y la cuestión es que cuando leí esta sinopsis me resultó muy atrayente porque ¿a quién no le gusta ese rollito prohibido profe-alumna? ¡No mintáis, petardas, que eso nos mola a la mayoría! Jijiijiii

Bien, pues ya inmersa en la lectura, las expectativas por mi parte estaban muy elevadas por el alto listón que la propia autora había dejado en mí anteriormente, como ya dije al inicio de esta entrada, pero tampoco quería ser injusta y andar comparando todo al milímetro con su otro y maravilloso trabajo pues, conociéndome como me conozco, eso iba a resultar nefasto y flaco favor le iba a hacer a esta historia, de modo que intenté aislar mis pensamientos de todo lo anterior y me centré exclusivamente en intentar conocer la historia de Ashlyn y Daniel. O, mejor dicho, lo que yo creía que era exclusivamente la historia de Ashlyn y Daniel, pero que después descubrí gratamente que también era la historia de Gabby, la de Ryan (del cual me declaro total, completa y absolutamente enamorada y maravillada con su personaje), la de Haley, la de Henry, la de Jace, la de Jake y la de varios personajes más que aun siendo secundarios han dotado a esta historia de un plus inigualable, elevándola de historia únicamente romántica a historia romántica donde, además, se da importancia en mayúsculas a la amistad entre unos personajes que, por muy distintas circunstancias, se sienten rotos, desmadejados, desubicados y por momentos solos, muy solos. Y eso a esta novelera le ha tocado bastante su sensible y emotivo corazoncito y le recordó por momentos, y en lo referente a la amistad entre algunos de los personajes, a la preciosa historia Las ventajas de ser un marginado, pues al igual que en dicha historia, refleja fielmente y de manera bien planteada, esa problemática a la que se enfrentan algunos adolescentes o los jóvenes adultos (si acaso cabe tal expresión) que se saben distintos al resto y por consiguiente, habitualmente incomprendidos.


Y habiendo puntualizado eso, que personalmente considero importante, quede claro que Querido señor Daniels lo que nos cuenta principalmente es la historia de Ashlyn y Daniel, que sin spoilear nada más de lo que ya indica la sinopsis como es costumbre en mí, os diré que se trata de una historia de dos personas que se cruzan en el momento más oscuro y vulnerable de sus vidas y donde, contra todo pronóstico, cuando más incomprendidos e incluso abandonados se sienten por el resto del mundo, el destinos los hará cruzarse de bruces convirtiéndose en un inesperado rayo de cálida luz que arrojará algo de vida a las tinieblas que habitan en sus destrozados corazones. La historia de dos seres desencantados y golpeados por la vida que, desde el minuto uno, sienten que los une un vínculo que va más allá de lo que la lógica y el razonamiento les dicta y sin embargo se convierte en la respuesta mutua a las carencias y necesidades afectivas que ambos arrastran y que parece que nadie de su entorno consigue llenar y, por ende, la repuesta a unas plegarias silenciosas que nadie parecía escuchar. Porque hay determinados momentos en los que tan solo alguien que ha experimentado en primera persona el mismo dolor que tú es capaz de entenderte.

¿Pero qué ocurre cuando tras encontrar todo eso se descubre que existe una barrera infranqueable que impide que se materialicen todas esas las expectativas, borrando de un plumazo todo atisbo de esperanza? ¿Qué sucede cuando de golpe te das cuenta que los sueños que habían dado aliento a tu alma adormecida y entumecida se desvanecen de un plumazo? ¿Qué se siente cuando se encuentra a la persona adecuada en el más inoportuno de los momentos? Pues si queréis conocer de primera mano todas las respuestas, no lo dudéis y dejaros llevar por la marea de sentimientos que se dan cita entre las páginas de esta historia y que darán respuesta a todas esas incógnitas.

Cómo ya me ocurrió en su anterior trabajo, me ha gustado mucho el trabajo de la autora a la hora de delinear y perfilar a cada uno de los personajes, pues todos ellos cuentan con distintas personalidades, resultando ricas en matices que dan lugar a identidades sumamente diversas que, a su vez, les aportan numerosas vivencias y, por ende, argumentos a la hora de plasmar las muy dispares situaciones que están experimentado cada uno de ellos. Y la complicidad; me ha gustado mucho también la complicidad que se percibe tanto los amantes como los amigos, pues le suma un plus a todas esas las relaciones haciendo que lo que lees te llegue un poquito más al corazoncito si cabe, ya que la autora nos plantea una historia cargada de sentimientos y situaciones complicadas donde unos personajes, en su mayoría demasiado jóvenes, tendrán que dejarse de las chiquillerías propias e implícitas en la adolescencia para dar un paso adelante y enfrentar la realidad de unas circunstancias y una vida adulta que se les viene encima de golpe y sin previo aviso.

Y aunque, probablemente, el peso de la historia y la protagonista indiscutible de la novela podríamos considerar a Ashlyn, no puedo dejar de citar que mis dos momentos favoritos de la historia vienen de la mano de Daniel, o lo que es lo mismo, el señor Daniels, y quiero dejar constancia porque fueron dos momentos que personalmente me dejaron sin aliento y que, curiosamente, son dos despedidas a las que tiene que enfrentarse, muy distintas entre sí y a las que, en ambas ocasiones decide hacerlo mediante carta/escrito, a los que posteriormente da voz y que consiguieron poner un nudo en mi garganta y lágrimas en mis ojos.

He de decir también que, curiosamente, cuando destripamos el libro en La Tertulia, y digo bien porque lo destripamos, ya en un plan más analítico y mirando con lupa toda la obra, encontramos algunas cosillas que consideramos podrían haber sido evitables, mejor rematadas o incluso alguna cosilla que a alguna de las asistentes no les convenció nada y que comentamos que podían haberse evitado. Pero claro, hay que dar por hecho que la autora quería contar esa historia en concreto y no otra, y como tal hay que respetarlo. No obstante, como no fue esa la personal sensación que yo tuve tras acabar mi lectura, no incidiré mucho en ello, dejando que cada uno de vosotros viva su propia experiencia lectora y llegue a sus particulares conclusiones (una a la que yo había llegado y que en la reunión se constató, es que esta historia, como suponíamos la mayoría, es anterior a la de El aire que respira, y lo cierto es que es algo apreciable y que hay que tener en cuenta a la hora de valorarla). Eso sí, desde aquí manifiesto nuevamente que, como siempre, fue un placer escudriñar y diseccionar poco a poco el libro y poner en común cada una de las distintas y valiosas opiniones que manifestaron todas las compis de Tertulia. ¡Y deseando repetir pronto!

Y a modo de resumen os diré que, en general, a mí lo que me gusta son las historias de sentimientos y Querido Señor Daniels, es una novela que me ha gustado y que he disfrutado bastante, pues contiene los requisitos necesarios para que servidora pueda quedar satisfecha con una historia; cuenta con personajes interesantes, currados en matices, con una trama trabajada, con buena dosis de drama, con grandes raciones de amor, con un relato agradable, fluido y con multitud de detalles y frases preciosas donde la autora hace gala de sus habilidades para plasmar los sentimientos y hacer con ello que se nos encoja el estómago y que nuestros corazoncitos noveleros mueran de amor. Y si a eso, como en este caso, le sumamos la referencia constante a la obra de Shakespeare, pues se convierte en un cóctel muy apetitoso.

¿Os la recomiendo por tanto? Sí, claro que sí, pues si como a mí os atrapan todas esas premisas, me atreveré a decir que quedareis satisfechos tras su lectura y lo considerareis un tiempo bien invertido.

Y cuando lo hagáis, pasad por aquí, y me contáis vuestros pareceres, ¡que me encantará conocerlos!

Como siempre, muchas gracias por dedicar unos instantes de vuestro valioso a pasar por el este humilde rinconcito.

Feliz lectura ♡



Val 



Podéis adquirir la novela en versión digital aquí.
Perfil del la autora en Facebook y más info sobre sus trabajos aquí.

lunes, 13 de marzo de 2017

~ Herbarium. Las flores de Gideon ~

★ Anna Casanovas ★


~ Sinopsis ~

Un oscuro secreto familiar hizo que Sarah se marchara de Oxford a los dieciocho años. En su huída a Brasil dejó atrás una vida. Pero cinco años después, tras la muerte de su padre, se ve obligada a regresar. Quiere ver a su abuela Sylvia, la mujer que la crió de niña y que ahora sufre Alzheimer.
Sarah cree que estará solo unos días, pero cuando va a la Universidad donde su padre era profesor de química descubre que él se ha pasado los últimos años estudiando a Jane Eyre y buscando los dibujos de unas misteriosas flores, las flores de Gideon.
¿Quién es Gideon? ¿Qué significan esas ilustraciones? ¿Qué tiene que ver Jane Eyre en todo esto? Aunque su abuela parece conocer las repuestas, no puede ayudarla. 
Lo más paradójico es que el único que puede hacerlo es Liam Soto, profesor estrella de la Universidad de Oxford, el mayor experto en Jane Eyre de Inglaterra y él ni quiere ni puede estar cerca de Sarah. 
A través de las flores de Gideon, Sarah descubrirá el pasado de su abuela y una gran historia de amor que tal vez la ayude a recuperar su vida y le dé las fuerzas necesarias para desenterrar lo que de verdad se esconde en su corazón.




~ Opinión y sensaciones personales ~

Hacía tiempo que no leía a Anna Casanovas, así que teniendo muchas ganas de retomar alguna de sus lecturas, decidí hace unas cuantas semanas que antes de dejar pasar más tiempo me pondría con uno de sus títulos, al que, por cierto, le tenía muchas ganas desde que salió vencedor de una de las pasadas ediciones del Premio Titania: Herbarium, las flores de Gideon. De la segunda convocatoria de hecho, si no recuerdo mal a bote pronto. Y así fue, pues aunque no he podido colgar la opinión hasta ahora, hace tiempo ya que me puse a ello con muchas ganas de conocer los secretos escondidos entre sus página y esperando deleitarme nuevamente con una pluma a la que, personalmente, considero de las mejores y más cuidadas de nuestra romántica.

¿Y qué os puedo decir al respecto de mis sensaciones tras esta lectura? Pues varias cosas, así que ¡vamos a ello!

Lo primero que diré es que tenía cierta curiosidad por constatar con mis propios sentidos si eso que había escuchado a alguna que otra persona sobre que era una historia de Anna Casanovas que no parecía escrita por Anna Casanovas era cierto. Y… os diré que para mí no ha sido así ya que, aunque ciertamente no he leído sus trabajos inmediatamente anteriores a este, sí he leído varias de sus obras y siempre he tenido frescas en mi mente sus maneras como autora, su estilo, su enfoque, lo que le gusta potenciar y lo que no, y siendo totalmente sincera, yo sí he percibido alto y claro la más fiel esencia de la pluma Casanovas impregnada en cada una de las páginas de esta novela. Cosa que me parece fantástica porque, a ver, de eso se trata, ¿no? De dejar tu particular impronta en cada uno de tus trabajos y que, más allá de que sean de estilos distintos o incluso épocas, que los lectores fieles puedan encontrar esa “marca de la casa” camuflada entre líneas y líneas de las diferentes historias.

Por otra parte os diré que no me ha extrañado en absoluto que se hiciera con el citado y deseado Premio Titania… ¡Es que es un gran novela!  Y ahí sí que se aprecia perfectamente que es una historia trazada y trabajada a conciencia, con mimo, con tiento, con la sabiduría que da la experiencia y con la dedicación necesaria para que el resultado sea lo más perfecto posible y para que cada una de las tramas e hilos que nos plantea la autora, quede perfectamente camuflado y ensamblado dentro de la historia de manera que, una vez el trabajo esté finalizado y llegue al destinatario final, el lector, la experiencia de sumergirse en la lectura sea tal y como yo imagino que los autores anhelan y para lo que ponen todo su esfuerzo y amor: satisfacer al máximo.



Y en este caso así ha sido. Al menos para mí lo ha sido, pues os diré que me ha tenido totalmente enganchada, sacando ratitos para leer de donde no los había, escatimando y arañándole horas al sueño sabiendo que al día siguiente me acordaría de no haberlo dejado un poquito antes, y quedándome pesarosa cada vez que, definitivamente, tenía que cerrar el libro (apagar el Kindle en este caso… jijjijiii) y dejar la lectura para cumplir con mis obligaciones. Y lo cierto es que eso no me ocurre con tantos libros como me gustaría, dicho sea de paso, por tanto, ya es un plus muy grande para mí que ha sí conseguido este.

Y me gustaría deciros mucho más, pero siguiendo mi línea, y más con una historia de este tipo donde hay algún que otro misterio por resolver, me temo que he de pecar de prudente y no desvelar nada que pudiera restaros el efecto sorpresa y el aliciente de descubrir por vosotros mismos las intrigas que contiene la historia y, por ende, disfrutarlo de primera mano.

Lo que sí os puedo decir sin que afecte a la lectura en sí es que esta es una historia de amor de esas que no se ciñen simplemente al chico conoce chica, se enamoran y son felices comiendo perdices, nah... Es una historia de amor que no solo relata las aventuras y desventuras en el ambito de la pareja (que también, por supuesto), sino que trasciende más allá y muestra, además, otras formas de amor altruista y generoso hacia personas y situaciones que, más allá de lo ocurrido en un pasado reciente o lejano, nos hacen recordar que hay lazos y vínculos que, aunque casi olvidados (u obligados a olvidarlos) lo son todo y que merece la pena hacer lo posible por intentar recuperar aunque no seamos nosotros mismos los directos beneficiados. Mas, a veces, una simple y verdadera sonrisa o una lágrima de felicidad de alguien que nos importa, tiene más valor que cualquier otra cosa en el mundo, y que sacrificarnos por quien nos importa y lo significa todo, es el mayor acto de amor posible.

Herbarium; Las flores de Gideon, es una novela contada a dos épocas (una en la actualidad y otra en un pasado situado en plena II Guerra Mundial), con dos historias claramente diferenciadas pero con un nexo común que las entrelazará a través del tiempo y la distancia y que unirá a sus cuatro protagonistas, Sarah, Liam, Sylvia y Gideon, en una serie de acontecimientos que incidirán directamente en sus destinos, de manera que su interactuación se convertirá en la pieza clave para poder encajar todas las fichass del puzle en el cual parece que se han convertido sus existencias.




Ambas historias están muy bien desarrolladas, cuentan con sus propias y particulares tramas al margen del hilo conductor que las une entre sí, y con los alicientes necesarios que todos los amantes de la romántica buscamos para satisfacer nuestra necesidades noveleras: amor, pasión, tiras y aflojas, celos, cabezonería, arrepentimiento, ternura y esos ni contigos ni sin ti tienen mis males remedios tan atrayentes que hacen las delicias de la mayoría de los amantes del género. Eso sí, siendo totalmente honesta, confieso que con la historia que se desarrolla en el pasado mi nivel de conexión ha sido mucho mayor y el vínculo que sentí con ella desde el principio fue muy especial, empatizando completamente con sus personajes y amando y sufriendo a la par que ellos, llegándome a emocionar en más de una ocasión por las vicisitudes a las que tuvieron que enfrentarse y las pruebas del más puro amor que se mostraron ante las peores de las adversidades. Y esto no significa que con la historia del presente no haya quedado conforme, en absoluto, pues la disfruté también, tan solo que la percibí de distinta manera, algo menos fluida posiblemente y quizá por eso la otra me llegó más. Pero puntualizo que esa es mi particular experiencia y que, por descontado, no ha de tener que ser extensible al resto de lectores.

En conclusión, que si vais buscando una historia completa, que englobe todo los requisitos que arriba os he detallado: amor, emociones, drama, pasión, secretos, con unos personajes bien construidos, cargados de contenidos de esos que roban cachitos de corazón, que os deje con sensación de satisfacción y todo ello relatado con un estilo elegante, cuidado, depurando y fluido, sin ninguna duda, debéis darle una oportunidad a Hermarium; las flores de Gideon, pues es una preciosa historia  de amor y lealtad que muy posiblemente os deje tan satisfecho/as como a servidora.

Así que si os animáis a leerla, contadme después que os ha parecido y si estáis de acuerdo con esta novelera o por el contrario no compartir mi opinión.

Y, como siempre, mil gracias por dedicar unos instantes de vuestro valioso tiempo a por pasar por aquí y leer lo que por aquí os dejo.

Puedes leer el principio y leer la novela aquí.
Perfil de Facebook de la autora aquí.
Tablero de Pinterest de la novela aquí.


Feliz lectura ♡


Val


domingo, 13 de noviembre de 2016

~ El aire que respira ~

★ Brittainy C. Cherry ★ 


~ Sinopsis ~

¿Es posible volver a respirar tras haberlo perdido todo?

Tristan ha perdido a su mujer y a su hijo.
Elizabeth ha perdido a su marido.
Son dos almas heridas que luchan por sobrevivir.
Necesitan recordar lo que se siente al querer.
Solo así podrán volver a respirar. 

La novela romántica revelación en Estados Unidos


El bosque... Fan Art realizado con todo el cariño para esta historia, con el precioso Tristan que visualizaba la colaboradora y la bonita Elizabeth que visualizaba esta novelera.

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Antes de empezar...

Esta es la primera vez que la novelera y la colaboradora de este blog se han unido en una lectura y, por ende, reseña conjunta. Llevábamos mucho tiempo intentando ponernos de acuerdo para hacerlo y la experiencia ha resultado tan genial que... ¡amenazamos con repetir!
Esperamos que os guste leer el resultado tanto como a nosotras elaborarlo. 
Y ahora sí, os dejamos continuar. Gracias.

Ra & Val

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~ Opinión y sensaciones personales de Val ~

Cómo bien sabréis, esto de la elección de la lectura en la que un@ invierte una considerable cantidad de ese bien tan escaso en nuestros días como es el tiempo, a veces, no es tan grata como desearíamos. En ocasiones, para determinar nuestras elecciones, nos dejamos llevar por portadas atractivas, o por títulos ocurrentes, o también por el eco de muchas voces que se ponen de acuerdo en lo muy buena que puede ser una historia. Pero igualmente, en ocasiones, una vez te pones a leer la historia en cuestión, te das cuenta que, por el motivo que sea, tú no estás en sintonía con la historia en sí y, por ende, con lo que la mayoría opina, y te quedas un poco chafado al comprobar que te ha fallado el instinto y que tu opinión no está dentro de esa multitud. Y te sientes mal, porque tú también querías que, cómo al resto, esa historia te encantara, te enamorara y te hiciera sentir identificado con el resto de los lectores, pero no. En ocasiones, tus percepciones y criterio se rebelan contra el mundo, y aun actuando en contra de lo que tus ganas querían, se alzan combatientes y enarbolando la bandera del “pues a mí no me ha gustado tanto”, le pese a quien le pese. Afortunadamente, para contrarestar eso, hay otras ocasiones en las que, por nada en concreto, decides sumergirte en una historia de la que poco se ha hablado hasta el momento, o tú poco has escuchado, de la que realmente no sabes nada y que, para satisfacción personal y contra todo pronóstico, quedas gratamente sorprendida por lo muy acertada que en esa ocasión te ha resultado tu arbitraria elección. Y ni más ni menos que eso es lo que me ha ocurrido con la historia de la cual hoy os traigo mis pareceres. El aire que respira, de Brittainy C. Cherry.

Y, sí, ya solo con leer la escueta sinopsis, supe que era uno de mis rollos de lectura preferido, probablemente el estilo que más me llena, y con el que más satisfecho y henchido de amor se queda mi novelero corazoncito de romántica sin remedio: el drama romántico.

"Cada centímetro de su cuerpo empezó a temblar. Con una profunda inspiración, el bruto maleducado desapareció, y la desesperación se apoderó de él. Se perdió en sus emociones y cuando por fin exhaló un suspiro, empezó a sollozar sin control. Gemía y sus lágrimas eran duras, estaba en carne viva; verlo así era doloroso. Las lágrimas también acudieron a mis ojos, y juro que una parte de mi corazón se partió con el suyo."

El aire que respira, tal y como nos indica la sinopsis, nos cuenta la historia de Elizabeth y Tristan, dos personas absolutamente rotas, que se encuentran inmersas en pleno proceso de sus respectivos duelos tras las pérdidas de las personas que consideraban los pilares fundamentales de sus vidas y sin saber realmente si algún día podrán salir de esa penosa existencia en la que se convierte el día a día, donde la ausencia lo llena absolutamente todo y es más fácil dejarse llevar por la inercia de la tragedia, que intentar retomar el control de sus destinos y encontrar un motivo para seguir adelante. Tras un desafortunado incidente en el viaje de regreso a casa de Elizabeth, nuestros personajes cruzarán sus destinos, dando comienzo a una compleja etapa donde corazón y cabeza van por separado y donde la necesidad, los anhelos y la culpabilidad irán de la mano, removiendo sentimientos para los que quizá no estén aún preparados, pero donde el apremio por sentirse vivos se impone y hace que comiencen un peligroso juego del que podrían llegar a salir muy lastimados si confunden las reglas del mismo.

 "Posé mis labios contra los suyos mientras susurraba, y mi aliento se mezcló con el suyo:
—Puedo ser duro. Puedo ser tierno. Puedo hacerte gritar. Puedo hacerte llorar. Puedo follarte tan fuerte que después no podrás ni moverte. Puedo follarte tan lento que pensarás que estoy enamorado de ti. Así que dime cómo te apetece. Tú mandas."

Entre otras muchas cosas, me ha gustado mucho el planteamiento de la autora ante una situación así, no resultando frívolo ni banal el hecho de contemplar que, aun en pleno proceso de asimilación y adaptación ante una grave pérdida, las personas tienen necesidades, aunque éstas se alejen ciertamente de lo que, a priori, se pudiera contemplar desde el exterior por el común de los mortales, resultando perfectamente plasmado el hecho de que, a veces, es mucho más fácil abrirse a un total desconocido que está viviendo lo mismo que tú, que a alguien que te conoce de toda la vida pero que no tiene ni la más remota idea de cómo te sientes, llegando incluso a la crítica dañina y sin fundamento. Porque seamos sinceros, para gran parte de la humanidad hay actos injustificados por el simple hecho de que no tienen cabida en sus limitadas y arcaicas mentes. Evolucionemos, señor@s, que quedarse obsoleto en estos tiempos no está de moda... ;)

"Me acerqué a los ventanales de delante y contemplé la oscuridad cerniéndose sobre el cielo. Se acercaba una tormenta, y eso me encantaba. Porque el agua haría crecer el césped y la hierba más deprisa, y eso significaba que Tristan, herido y roto como yo, volvería a mi jardín."

Y en ese aspecto, ambos se ven siendo el centro de muchas miradas acusatorias, sobre todo Tristan, o ese ser oscuro, taciturno, hostil y beligerante con su propia existencia en el que se ha convertido, y al que Elizabeth, no menos rota y vacía pero sí más obstinada, pertinaz e insistente, se propone descubrir y conocer más allá de lo que la muralla que ha levantado a su alrededor ha permitido a ninguna otra persona pues, a su vez, siente que sólo alguien que ha pasado por lo mismo que ella puede llegar a entenderla. Y no os puedo mentir, estos dos personajes me han enamorado total, completa y absolutamente; ellos, sus vulnerabilidades y sus anhelos han resultado una delicia para los sentidos de servidora, que han disfrutado a más no poder con esta lectura y que, por ende, les concede un lugar muy especial en sus recuerdos de lectora a los preciosos y atormentados Tristan & Elizabeth.

"No sabía que fuera posible. No sabía que los pedazos rotos de un corazón podían seguir latiendo de amor."

Plumas blancas... Fan Art realizado con todo el cariño para esta historia, con el precioso Tristan que visualizaba la colaboradora y la bonita Elizabeth que visualizaba esta novelera.
"Olía como el viento que pasa acariciando los más bellos pinos del bosque: fresco, reconfortante, poderoso. Como si fuera mi hogar. Había pasado mucho tiempo desde que había sentido que algo o alguien era mi hogar."

Me ha fascinado el modo en el que la autora ha ido mostrándonos pasito a pasito las distintas etapas de la historia, engarzadas con tal fluidez que incluso tratándose de una temática complicada, no me ha resultado precipitada, y mucho menos lenta, sino todo en su justa medida para que el lector vaya asimilando los cambios acaecidos. Y qué cambios... He disfrutado mucho con cómo poco a poco se van mostrando el uno al otro, cómo comparten la desnudez de sus almas, la insensibilidad de sus corazones rotos, las carencias que los devoran, y cómo, al calor de la comprensión y el consuelo, van naciendo los sentimientos mutuos (cada uno a su ritmo) y el modo en que dichos sentimientos van creciendo dentro de ellos, con todo lo que eso conlleva, anteponiendo al otro en muchas ocasiones a la propia voluntad o necesidades, demostrando que en multitud de ocasiones, lo que no eres capaz de hacer por ti mismo eres capaz de hacerlo sin siquiera pensarlo por un prójimo que sabes que está sufriendo y que te necesita. ¿Y no es eso a lo que llamamos amor?

 "Quizá amaba aún más nuestras heridas. Quizá la forma más pura de amor procedía de los tipos más profundos de dolor."

Historia bien construida, con argumento sólido, bien trabajado, con una subtrama muy bien camuflada que mantiene el corazón del lector en un puño hasta el desenlace, y donde los personajes y sus vivencias son su mayor valor, bajo mi punto de vista. Y hablando de ellos no quiero dejar de hacer referencia a otros personajes que aparecen en mayor o menos medida y de los cuales su aportación resulta fundamental; por una parte el señor Henson, que se encargará de recordarles a nuestros protagonistas, y de paso a nosotros, la importancia de tener siempre muy presentes las cosas que son realmente prioritarias en la vida, en lugar de perder el tiempo dando importancia a lo que no la tiene; y Faye, personaje que me ha ganado absolutamente con su brutal sinceridad, franca hasta decir basta, con nula capacidad para poner filtros que midan lo que sale de su boca, auténtica a más no poder, y lo más importante: amiga. Amiga en mayúsculas. Y, cómo no, mención especial para un ángel llamado Emma, que con su inocencia será capaz de fundir el hielo.

"Mi corazón me dio permiso para sentir, para vivir el momento presente, porque todo lo que teníamos era el aquí y el ahora, y en un instante todo podía desaparecer."

Resumiendo, si vais buscando una novela de amor del bueno, con importante carga dramática y emocional, donde los sentimientos se muestren vulnerables y a flor de piel, con personajes que os cautiven y roben parte vuestro corazoncito noveleros, bien construidos, con argumentos y justificación para sus actos, bien narrada, y con detalles arrebatadores de esos que os hagan suspirar y encoger el estomago de puro placer romántico, sin lugar a ninguna duda, El aire que respira es vuestra historia. O al menos, para mí así lo ha sido y la he disfrutado mucho, mu-chí-si-mo. Tanto, que ahora que no nos escucha nadie os confesaré que en un plazo de al rededor de tres meses la he leído dos veces... ;) ¡Y eso hacía mucho que no me pasaba, uuhhh!

¿Qué me decís, noveler@s míos, le dais una oportunidad? ¿Sí? Pues si es así, estoy muy segura de que os terminará conquistando. Y si lo hace, o no, ¡contádmelo, que me encantará saberlo!

Mil gracias por pasar por aquí y dedicarnos unos minutillos de vuestro valioso tiempo ♡

Feliz lectura ♡


Val


~ Opinión y sensaciones personales de Ra ~


No es la primera vez que me animo a escribir una reseña, aunque sí es mi primerísima vez en una lectura conjunta que trae consigo una entrada como ésta. ¡La colaboradora se moja más que nunca y se une a la novelera para dedicarle unas palabras a El aire que respira, de Brittainy C. Cherry! Y qué bonito es respirar.

Dejé que mi íbiri me recomendara una historia. Ella sabía que, por muchos motivos que no vienen al caso, había perdido el hilo de mi lectura. También sabe que, al contrario que ella, me gustan las palabras para mucho más que para leerlas. Y, sin embargo, leer esta novela ha hecho que una parte de mí crezca y otra, por el contrario, se abstenga a un lado y permanezca silente. Siempre me he fiado de su criterio, en absolutamente todo, y esta ocasión no iba a ser diferente. Si dice que me llegará, es porque lo hará. Y lo ha hecho. En mayor o menor medida, lo ha hecho.

"Resultaba difícil mirarlo porque estaba roto, era obvio, pero cada parte herida de su existencia parecía atraerme más hacia él."

No sé muy bien cómo iniciarme en este momento. Tenía claras tantas cosas que quería decir que, aun queriendo ponerlas todas en orden, no sabría por cuáles empezar. No me gustaría, como hago con las entradas de esta peliculera que habita en mí, retomar la sinopsis para, con mis palabras, maquinarla y querer llegar a vosotros. Porque, entre nosotros, un secreto particular: a mí, las sinopsis, no tienden a decirme nada. Creo firmemente que hay mucho más que ese párrafo que pueda definir una ínfima parte de la esencia de la historia y sé, porque lo sé, lo difícil que es poner en pocas palabras qué podemos encontrar entre las próximas páginas. No obstante, no entréis en pánico. Tengo que remontarme a la descripción para dar comienzo.

"Voy a tratarte de tú y voy a decirte una cosa: actúas como un imbécil, y el pueblo piensa que eres un imbécil, pero te vi en la sala de espera cuando te dijeron que Zeus se pondría bien. Vi cómo te hundías. Sé que no eres ningún monstruo, Tristan. Lo que no entiendo es por qué te esfuerzas en parecerlo."

Elizabeth y Tristan son dos seres que han descubierto lo cruda que la vida es a veces. Han pasado de estar de una pieza a romperse en tantos pedazos que es difícil reconocer cuándo el mundo sonríe y ha dejado de lanzar tormento hacia ti. Han estado tan rotos que no conciben la bella posibilidad que aguarda tras los tristes acontecimientos, y es que la vida siempre está dispuesta a conceder una nueva oportunidad. Mientras amanezca sobre la tierra, el nuevo día arrastra lo que pronto ambos descubrirán: romperse en pedazos es morir, es tocar fondo pero, a su vez, es volver a empezar. Consigo mismo, con el mundo y con sentimientos que se creyeron muertos. Desgraciadamente, el aire pone las cosas en su sitio pero es a ellos de acceder y creer en toda remota posibilidad; en confiar en lo que se cuece en su interior; en hacer un salto de fe hacia lo que podría ser y dejar atrás lo que está claro que fue.

"No, no era exactamente un beso. Eran dos alientos enviando aire a los pulmones del otro, evitando que cayéramos en los precipicios de nuestra propia oscuridad."


Miradas y cartas en el porche... Fan Art realizado con todo el cariño para esta historia, con el precioso Tristan que visualizaba la colaboradora y la bonita Elizabeth que visualizaba esta novelera.

"Nunca es demasiado tarde para soñar y descubrir algo de magia."

Debo decir que una parte de mí ha disfrutado lo que no está escrito con la carga dramática. Esos detalles en los que el corazón no aguanta, las piernas flaquean y el aire escasa. Detalles seguidos de otros mucho más imperceptibles como las miradas, las caricias o unas simples palabras capaces de revolucionar y revivir los latidos de un órgano que parecía haber dejado de rebatir. Se percibe el dolor entre cada palabra y se anhela esa atracción inmediata entre esos dos individuos habiendo perdido el rumbo. Pero no sufráis (que os costará, porque, uh, yo he derramado alguna lagrimita…). La tragedia también oculta trazos de belleza, de comicidad, complicidad y muchísimo, muchísimo amor.  Y, para ser totalmente sincera, creo que he seguido la historia del mismo modo que ellos. Inicié una lectura en la que me creí rota y, con la magia de las palabras, fui recomponiéndome para enamorarme perdidamente de Tristan. ¡Oh, sí! ¡Oh, sí, sí, sí! (Elizabeth también tiene lo suyo, va, os lo concedo…).

Todo el mundo se merece al menos un amigo en quien confiar, a quien contarle sus miedos y sus esperanzas. Su felicidad, sus fechorías. Todos se merecen alguien a quien mirar a los ojos y que les digan: «Eres lo bastante bueno. Eres perfecto, incluso aunque tengas cicatrices».

Personalmente, tras una charla con mi alter-ego, llego a la conclusión de que lo más difícil de la elaboración de esta novela ha debido ser la creación de los personajes y ese hilo rojo del destino que, lo siento, no he podido evitar constatar entre ellos. A medida que leía, me sorprendía que todo pudiese estar relacionado de tal manera que el lector no cayese en ello hasta ese mismo momento. ¡Son tantas las posibilidades…! Pero supongo que, y sigo insistiendo en que es algo particular mío, creo ciegamente en que los personajes son la parte más magistral de toda la obra. La evolución, el pasar de un gris tan oscuro para sumergirse al blanco más puro, el llorar de rabia para llorar de emoción, así como el dolor retorciéndose hasta ser el flotador en una movida tempestad.

"Sabía que Elizabeth trataría de hacerme volver, de recuperarme, de ayudarme a recorrer el camino de vuelta a la luz. Trataría de salvarme de mí mismo. Y nadie podía salvarme."

Tristan y Elizabeth encuentran consuelo en el otro. Un consuelo que solo puede dar paso a una de las historias de amor más duras y bonitas que haya podido leer. 
Cabe añadir aquí, para todos aquellos que no son tan amantes de lo dramático; no desesperéis. Los secundarios, hermosos todos ellos (Faye, Tanner, Sam, el señor Henson…), contribuyen a dificultar y facilitar la vida conjunta que pueda darse entre los deliciosos protagonistas. Es obvio que a la pequeña Emma no puedo incluirla en un simple grupo, pues creo que su personaje es crucial para que ese hilo rojo, enredado, tenso y desesperanzado, retome su fuerza.

"Había aprendido que la vida jamás se rompía. A veces había golpes, y esos golpes sanaban con el tiempo. Y con el tiempo, podía volver a ser humano."

Ah, un momento. ¡Un momento, señores/as! Abrid las páginas. Dejad que Tristan y Elizabeth os roben unas horas, días o semanas de vuestro preciado tiempo. Dejad que otros personajes os seduzcan, vivid en piel ajena lo que es capaz de suscitar Brittainy en cada página, dejad que Faye os arranque una sonrisa o carcajada, dejad que Tanner os regale sentimientos encontrados y dejad que Emma y sus plumas blancas, o el mismísimo Zeus, os toquen esa parcela del alma que todos tenemos: la de románticos empedernidos. Y si os animáis a todo eso, entre otras cosas, venid y contadnos qué os ha parecido. Venid y contadnos qué os ha emocionado, qué os ha excitado, qué os ha enamorado o qué os ha encabronado (que eso también pasa, juas…). No creo que vayáis a arrepentiros y, oye, que si no os fiais de mi criterio, no importa. Yo tampoco lo hago. Pero sí con el de mi íbiri y esa novelera que habita en ella. 

¡Este colibrí os saluda con las alitas! ♡


Ra



jueves, 3 de marzo de 2016

~ Las ventajas de ser un marginado ~



★ "Ser eternos" ★






~ Opinión y sensaciones personales ~
   

La verdad es que no sé si, llegados a este punto, habéis podido ser testigos de la belleza que transmite la película que aquí vengo a presentaros: Las ventajas de ser un marginado. De ser así, imagino que coincidiréis conmigo en varios aspectos. Por lo contrario, si todavía no habéis tenido la oportunidad, no sé qué es lo que estáis esperando para darle una oportunidad a un film que os hará comprender, en mayor o menor medida, el impacto de las relaciones sociales en un individuo que, por el motivo que sea, yace sumergido en sí mismo. Se trata, pues, de una película sobre la amistad y sobre esa dura etapa de la adolescencia, la cual puede haber sido más dura si vivimos circunstancias como las del protagonista, Charlie —rol encarnado por Logan Lerman—.

“Charlie (Logan Lerman), un joven tímido y marginado, escribe una serie de cartas a una persona sin identificar en las que aborda asuntos como la amistad, los conflictos familiares, las primeras citas, el sexo o las drogas. El protagonista tendrá que afrontar dificultades, al tiempo que lucha por encontrar un grupo de personas con las que pueda encajar y sentirse a gusto”. (FILMAFFINITY)

Y me gustaría, antes de abarcar a mi reflexión sobre la película, mostraros una crítica que versa, bastante, en lo que expondré:
“No se trata de una película más de instituto: aquí hay tacto, penetración, sinceridad, criaturas creíbles, verdades como puños y un fenomenal trío de intérpretes (...)”
—Jordi Batlle Caminal: Diario La Vanguardia


  

Basada en la novela juvenil de Stephen Chbosky, nos adentramos en la historia de Charlie, quien, a sus quince años, tiene sobre sus hombros la muerte de su mejor amigo, sucedida un mes antes de la narrativa a la que nos engancharemos en un inicio, con la que tendrá que lidiar sin el apoyo de sus padres o hermanos ya que cree que estas personas no le entenderían. Únicamente lo hacía su tía Helen, quien fallece en un accidente automovilístico cuando él cumple siete años. Mediante el escrito de unas cartas sin destinatario conocido, tomamos contacto con su historia y con los sucesos que, transcurriéndose sucesivamente, le permiten conocer a dos personas que transformarán su vida. Estos son Sam (Emma Watson) y su hermanastro Patrick (Ezra Miller). Como si se tratara de un diario, Charlie escribe todo lo que tiene que ver con esas personas, con esos dos amigos que empiezan a expandir su círculo social y que le ayudan, inconscientemente, a sentirse “infinito”, mostrándole un aspecto de la vida que él mismo no contempla.


El argumento es más extenso, incluyendo situaciones y sensaciones que florecen, sobre todo, en la etapa adolescente en la que se sucede la historia del protagonista.

Personalmente, creo que esta historia tiene una sensibilidad brutal que es capaz de ser percibida incluso por personas que no tienen por costumbre notar tales emociones. Si bien no deja de ser un drama, por la complejidad de los personajes o la existencialidad que llega a sufrir el propio protagonista, es, de todos modos, una enorme puerta de esperanza a tales características. Es un grito a todos aquellos que sintieron que no había salida, que no había un lugar para ellos en el mundo. Es la muestra de que, pese a todo, en cualquier parte, sí hay sitio para todos y cada uno de nosotros. Sin embargo, no quiero engañaros pues está destinada, más o menos, a tocar la fibra sensible. Siendo una película sobre la amistad, sobre la superación, sobre el descubrimiento de los primeros sentimientos, de los miedos, sobre la incondicionalidad o la libertad, e incluso sobre el deseo de ser eterno e infinito, tiene todo en su mano para crear una sensación de doble filo. De satisfacción y enternecimiento, a partes iguales. Porque es una película que nos conmoverá por el simple contacto con la realidad que podemos llegar a ver reflejada. Al fin y al cabo, es un drama bien orquestado, con un guión sólido, unos personajes endiabladamente dotados de vida y con personalidades muy definidas y una banda sonora que conseguirá incidir en la emotividad.



En efecto, es una película de adolescentes inspirada en los años 90. Una película de cómo se sobrevive, cómo se aguanta en una etapa que, pese a ser distinta para todos, nos marca casi por igual. Una película que te recuerda la belleza de la amistad, la importancia del sentimiento hacia uno mismo y la magia de sentirse infinitos. (Especial mención a la canción Heroes de nuestro queridísimo y extrañado David Bowie, que es un guiño a la película de estos marginados que, poco a poco, crean su propio círculo). En definitiva, una película sobre el planteamiento y la dificultad de existir en una etapa maravillosa y durísima a partes iguales.

Sobre ellos, os digo, sinceramente, que son magistrales. Logan Lerman, Emma Watson y Ezra Miller no podrían haberlo hecho mejor. Por un lado, Logan, a quien he podido ver en otros muchos trabajos (le reconoceréis como el pequeño Evan de siete años de El efecto mariposa, con Ashton Kutcher,  o como Percy Jackson, en Percy Jackson y el ladrón del rayo), me ha sorprendido, enamorado y calado muy hondo con su interpretación. Pudiendo ver el vacío de la persona, el sentirse fuera de lugar incluso en un mundo que nos pertenece tanto como a todos los demás o el temer enfrentarse a las cosas más sencillas y típicas de la vida corriente. Por otra parte, Emma, quien abandona el papel de Hermione Granger (Harry Potter) para mostrar un rol lleno de esperanza, de vida, de solidaridad que transmite con su angelical rostro y su emoción para la existencia. Y, finalmente, pero no por ello menos importante, Ezra, quien es, de corazón, el punto fuerte en esta adaptación cinematográfica. Su interpretación y actuación es, sencillamente, mágica. 

Los personajes —y los actores— son igual de mágicos y magistrales que el hilo conductual del film o su maravillosa banda sonora, a la cual hago especial mención, incluso más que en posibles próximas entradas, por incluir temas que proyectan la realidad que intenta (y consigue…) plasmarse en la película.




Sé que no todo el mundo puede considerarse un ser introspectivo, con unas dudas existenciales acompañándoles a todas partes. Entiendo, pues lo sé, lo vivo diariamente, que no todo el mundo tiene esa sensibilidad de piel, esa necesidad de cuestionarse el porqué a todo, pero, sobre todo, el por qué a nosotros mismos. Aun así, ya sea para comprender por qué algunos sí lo hacemos o para deleitarse con una historia que no puede dejar indiferente a nadie, os recomiendo la novela y la película. Os la recomiendo porque, seáis como seáis, os veréis reflejadas en cierta medida. Y nunca está de más recordar que, por equis o por zeta, todos hemos sido unos marginados.

Recibid un amoroso saludo de mi aleta derecha, ¡y a sensibilizarse!



~ Ra ~