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domingo, 20 de mayo de 2018

~ La luz que perdimos ~

★ Jill Santopolo ★



~ Sinopsis ~

Lucy y Gabe se conocieron durante su último año en la universidad un día que les cambiaría para siempre. En ese momento decidieron que necesitaban hallar un sentido para su vida, aprovecharla, dejar huella. Jóvenes y enamorados, parecían tener el mundo a sus pies. No esperaban que fueran sus propios sueños los que los separaran. Pero Gabe aceptó ir a trabajar como fotógrafo de prensa a Oriente Próximo y Lucy decidió continuar su carrera en Nueva York.

Así comienzan trece años de anhelos, deseos, celos, traiciones y, sobre todo, amor. Separados por continentes, pero nunca lejos del corazón. ¿Era realmente su destino acabar juntos su viaje?


 Fan art realizado con todo el cariño por esta novelera, inspirado en esta historia y sus personajes.

~ Opinión y sensaciones personales ~


IMPORTANTE: 
No puedo asegurar que no contenga posibles spoilers, si bien no de un modo literal, 
sí cabe la posibilidad que de manera subliminal.


Me gustan las historias de amor. Hay muchos tipos de ellas y de todas, o casi todas, se puede hacer una buena lectura entre líneas, una meditación, una reflexión. Y después están las lectura que te dejan conmovido. Pero conmovido de verdad. No solo conmovido por que es una historia bonita donde los personajes han pasado lo suyo pero que a la larga ha tenido final feliz que te ha dejado satisfecha y con una sonrisa en la cara (que, ojo, es a lo que aspiro cada vez que abro un libro), sino conmovido en el sentido de removerte absolutamente por dentro, de dejar tus sentimientos a flor de piel, el corazón en un puño y que tras finalizar realmente te haga pensar, plantarte y cuestionarte distintas cosas de las que de verdad tienen cabida en la vida real. Lecturas introspectivas, que digo yo.

Y justamente en esa tesitura es en la que me ha puesto La luz que perdimos, y la que me arranca a, tras muchos meses sin acercarme por estos lares, venir y plasmar estas líneas. Y conste por adelantado que esta no va a ser una opinión al uso, del estilo de las que suelo hacer cuando me pongo, sino algo mucho más exprés (vaaale, exprés nunca me salen, ya lo sabemos...) y menos elaborado, pero que me apetece recoger en esta entrada.

La luz que perdimos, ay, que despistada me has tenido la mayor parte del tiempo. Cómo ha luchado mi corazón para seguir pensando hasta el final que esa luz no estaba perdida del todo, que se recuperaría, que volvería a brillar con intensidad. Pero tampoco os mentiré, y aunque mi corazón romántico y novelero siempre aspira a ese final feliz de sonrisa en la cara y suspiro en el alma, mi cabeza, esa que no se deja liar tan fácilmente me decía una y otra vez "no te engañes novelera... ¿no ves que está escrito en segunda persona? Piensa, piensa el motivo, no desdeñes las pista que Luce (porque en esos momentos es Luce y no Lucy) te está dando, no obvies esas pinceladas tan aclaratorias... Ve preparando a tu corazón...". Pero aún así considero que ha merecido la pena. Historias de estas, aunque sé que no son del agrado de todos los lectores, para mí sí merecen la pena y me siento agradecida de invertir mi tiempo en ellas.

Y ha merecido la pena porque me quedo con todo lo que Gabe/Gabriel y Luce/Lucy me han hecho sentir. De todo. Y mucho. Malo, bueno, profundo, reflexivo, coherente, incoherente, justo, injusto, emocional, cerebral, pasional, terrenal, etéreo, egoísta, incomprensible, altruista, generoso... Insisto, de todo. Me han contado sobre un amor de esos que, probablemente, se viven una sola vez en la vida. O ninguna. Me han mostrado lo que es encontrar a tu estrella binaria, lo que significa ser dos, sentirse completo e indivisible, ser el centro de la vida del otro, alimentarte del aire que el otro respira. Me han contado lo que significa sentirse invencibles, que el resto del mundo no tenga importancia, llegar a tocar la felicidad con la punta de los dedos... Casi poder agarrarla por completo... Y, como no podría ser de otra manera, me han contado también que cuando uno llega a ese nivel de conexión, cuando te sientes tan vivo que no se puede subir más, que ya has llegado a lo más alto, todo puede cambiar en un segundo. Aunque no quieras, Que cuando has vivido con tal intensidad, cualquier brecha puede hacer que todo lo que creías seguro se te escape de entre los dedos sin poder hacer nada por evitarlo. Sin ser capaz siquiera de apartar la mirada para que duela menos y dejando un vacío y un desconsuelo nunca antes conocido,

 Fan art realizado con todo el cariño por esta novelera, inspirado en esta historia y sus personajes.

Me he enamorado mucho de estos personajes y de toda su complejidad. De sus contradicciones. De su amor infinito, en parte tortuoso, de sus temores, de sus instantes con brillo propio, de las piezas de sus puzles que solo el otro sabe donde encajar. De su manera de vivir al otro teniendo la conciencia absoluta de que nadie, nadie, sabrá leerlos y entenderlos como ellos mismos porque ¿cuántas almas gemelas se pueden tener en la vida? Estoy segura de que en su caso estaba muy clara la respuesta: una. La única posible.

Gabe me ha llegado al alma con su sensibilidad extrema (que me recuerda a tantas y tantas cosas cercanas...), con su habilidosa percepción para hallar belleza hasta en los lugares más insospechados, por su conciencia social, por su espíritu luchador que como única arma tenía el objetivo de su cámara. Por su inconformismo, por su creencia absoluta de que debía y podía hacer algo bueno por los demás. Por no dejar de intentarlo hasta el final. Por no dejar de amar a Luce en ningún momento. Porque ni el tiempo ni la distancia pudo con que sentía por ella. Y por más cosas que son mi particular lectura sobre el cómo y el porqué encara el capitulo final que, además coincide plenamente con la lectura y la sensación que percibe Lucy, Y Luce, que me ha tocado el corazón de pleno y he sufrido a su par porque es quien más ha expuesto, quien se ha desnudado por completo, quien más me ha contado sin tapujo alguno, a la que he visto padecer y dividirse. Romperse y reconstruirse. Seguir adelante. Respirar. Pero no olvidar. Ha sido incapaz de olvidar lo que más viva la hacía sentir. A quien más viva la hacía sentir. Generosa y consecuente con sus sentimientos hasta el final. Porque dicen que el amor puede transformarse, pero difícilmente desaparecer. Al menos uno como este. Él un alma libre e inconformista que voló cual estrella fugaz en busca de su destino: ella la estela de luz que lo acompañaba y se retroalimentaba de su brillo, de su esencia. El equipo perfecto de haber coexistido en otros tiempos, en otros mundos. Me han hecho sentir, me han hecho sufrir y esos son los requisitos  indispensables para volverse inolvidables para mí.

Es la primera vez que leo algo de esta autora, Jill Santopolo, y la verdad es que no puedo decir que su estilo y pluma me haya dejado indiferente en absoluto. A través de sus personajes (incluido el tercero en discordia, Darren, que aunque aquí no lo voy a mencionar mucho, tiene un peso importantísimo en la novela), he podido observar un trabajo minucioso, elaborado, de calidad, con una base muy sólida, con argumentos de peso, con los citados personajes construidos y perfilados a conciencia, dotados con caracteres y argumentos perfectamente plausibles en la vida (de hecho, al final del libro, en los agradecimientos nos hace partícipes que esta historia nace a raíz de una vivencia de ella en primera persona)  y que dan muestra de unas maneras depuradas que dan como resultado un trabajo que, bajo mi humilde punto de vista, se puede considerar de gran calidad y con conciencia. Imagino que en el futuro volveré a repetir con ella, aunque ahora, lo que se dice ahora, sería incapaz de volverme a sumergir en algo parecido. Tiempo al tiempo.

 Fan art realizado con todo el cariño por esta novelera, inspirado en esta historia y sus personajes.

Porque, que no se engañe nadie, esta es una historia dura y difícil que plasma que por mucho queramos algo, o a alguien, nuestros actos y nuestras decisiones marcarán nuestro camino. Caminos que podrán recorrerse más de una vez, caminos que nos permitirán rectificar en algunos casos y que, en otros, nos recordarán que llevamos demasiado equipaje encima como para embarcarnos, quizá, en una nueva travesía. Una historia que nos habla de destino y libre albedrío. Una historia que nos habla de amores infinitos.

Sé que por el tipo de historia que es, tendrá tantos defensores como detractores, y creo que puedo entenderlos a ambos pues tras finalizar su lectura bullían en mí multitud de sentimientos encontrados y podía escuchar en mi mente el eco de debates nuevamente abiertos sobre donde empieza y acaba la línea entre lo romántico y lo sentimental, entre la sonrisa en la cara o el corazón en un puño, entre un rotundo sí o el más absoluto de  los no. En mi caso, en esta ocasión, es un sí. Doloroso, pero sí.

Si la has leído y de casualidad pasad por aquí, me encantaría conocer tu opinión, si eres de los que le dan el beneplácito o por el contrario prefieres otro tipo de historias más convencionales.¡Anímate!

Y como siempre, mil gracias a tod@s los que hayáis dedicado unos minutos de vuestro valioso tiempo para pasar por aquí y seguirnos o dejar vuestra opinión. Ambas cosas son súmamente bien recibidas. ♡

Feliz lectura, noveler@s mí@s ♡,



Val



Puedes adquirir la novela o leer las primeras páginas aquí.

jueves, 15 de junio de 2017

~ Bilogía Daniela ~

~ Fuimos un invierno ~ Fuiste mi Verano ~
★ Neïra ★
 

~ Sinopsis ~

Fuimos un invierno:

 Daniela tenía la vida que creía desear: un trabajo que pagaba las facturas, una relación modélica y una amiga íntima. Una estabilidad que la hacía feliz. Sin embargo, en ocasiones y cuando menos lo esperamos, la vida da giros inesperados y la suya dio uno que nunca se hubiera imaginado.
¿Qué pasa cuando todo en lo que crees se desvanece? ¿Qué ocurre cuando de repente no sabes adónde dirigir tus pasos? ¿Qué puedes hacer cuando estás tan perdida que lo único que quieres es agarrarte a lo que sea para mantenerte a flote?
Un accidente de coche, un chico de ceño fruncido y patillas, y una larga lista de casualidades llevaron a Daniela de la mano hacia una nueva vida, pero… ¿estaba ella preparada para ese viaje o quizá primero necesitaba reconciliarse consigo misma? 
Una novela divertida, intensa, tierna y a veces dura, sobre la decepción, la venganza, la traición, las inseguridades y los miedos, pero también sobre la amistad, sobre el amor, sobre las segundas oportunidades y, por encima de todo, sobre la superación y el crecimiento personal. 
¿A qué esperas para adentrarte en el mundo de Daniela?

Fuiste mi verano:

La vida de Daniela ha dado un giro completo en los últimos meses, un cambio radical al que, inevitablemente, tiene que adaptarse. Si echa la vista atrás, todo es diferente. Martín y Nieves ya forman parte de su pasado, un pasado que siente muy lejano. Pero no solo ellos han desaparecido de su vida, sino que Luca, el mismo chico que fue para ella una balsa a la que aferrarse con fuerza para no ahogarse, también lo ha hecho y Daniela se ve obligada a aprender a caminar sola.
Lo que pasa es que, en ocasiones, el azar hace de las suyas y se inmiscuye en ese camino, haciendo que nos crucemos con personas que creímos que nunca regresarían. Y todo vuelve. Y de repente el camino es más pedregoso de lo que parecía. Y caerse es demasiado fácil. 
Daniela se enfrenta al presente con más cargas que nunca, con sentimientos que se le anudan en el estómago y que se esfuerza por esconder, con un pasado convertido en cicatriz, pero, pese a todo ello, con unas inmensas ganas de vivir, ser más ella misma que nunca y conseguir todo aquello que cree merecer.


Fan art realizado con todo el cariño por esta novelera, inspirado en esta historia y sus personajes.

~ Opinión y sensaciones personales ~

Pocas cosas más satisfactorias para los lectores que la maravillosa sensación de conformidad que aporta la arbitraria elección una buena historia; una historia que tras leer su última página te arranque una sonrisa sincera y un pellizquito en el alma. Y si a eso le sumamos que en lugar de ser un libro autoconclusivo como inicialmente creía, en realidad es una bilogía (cosa que desconocía al empezar a leer, ups… Sí, así soy yo de desastre… Pero me ha dado igual ya que, sí, he invertido algo más de tiempo en leerla, peeero también he disfrutado el doble), que era mi primera vez con la pluma de la autora, resultando muy grata y que, además, la inversión al ser autopublicada ha sido mínima, la sensación de satisfacción se eleva aún más si cabe. ¡Mucho, diría yo! Y justo esa es la lectura que hago tras mi reciente experiencia con la Bilogía Daniela, formada por Fuimos un Invierno y Fuiste mi verano, de la autora Andrea Longarela, conocida en RRSS como Neïra.

Como de costumbre en mí, sin spoilear demasiado sobre la historia en sí, ni pretender hacer mi particular sinopsis sobre los acontecimientos que se relatan en la novela, os diré que esta bilogía nos cuenta fundamentalmente la historia de Daniela y de Luca. Dos personajes que se conocen en un aciago día para Daniela y que, sin saberlo, será el inicio del fin para una importante etapa de su vida en la que, hasta ese momento creía que era feliz. Eso sí, todo final de una etapa es a su vez el comienzo de otra nueva que, aunque iniciemos con temor, puede también depararnos multitud de cosas que creíamos perdidas ya o que, incluso, desconocíamos anhelar. Porque, a veces, nos conformamos con lo que tenemos, y como no conocemos nada más allá de lo que a diario nos rodea, asumimos que con eso nos basta para ser felices. Para ser nosotros mismos. Para sentirnos completos. Pero no, eso no es siempre así. En ocasiones, el fin de algo, aunque no haya sido buscado por nosotros, nos quita la venda que nos mantenía los ojos cubiertos y que nos impedía ver con claridad que, en lo más profundo de nuestro ser, habíamos enterrado cosas que en su día fueron importantes y que con el paso de los años y las responsabilidades nos autoconvencimos de dejar pasar. De dejar de alimentar. De olvidar. Y algo así era lo que le venía ocurriendo a Daniela. Hasta que llegó el día que no esperaba. En el que todo salió mal. Hasta que apareció Luca. Luca. Con su particulares maneras. El que da imagen de una cosa pero realmente es otra muy distinta. Al que podía haber culpado de todos sus males. Que de hecho, en parte lo hizo. El que propició el desastre inicial que desencadenó el día negro en el que cambió todo. El que lo cambió todo. Pero… según dicen por ahí, lo importante no es como se inicia algo, sino más bien cómo termina… ¿no?

El conjunto de Fuimos un Invierno y Fuiste mi verano, es una historia de sentimientos, de multitud de ellos, que nos cuenta las dificultades de dos personas que, habiéndose conocido en unas circunstancias algo delicadas, por las casualidades de la vida, parecen destinadas a encontrarse una y otra vez, convirtiéndose en algo así como la tabla de salvación del otro en ciertos momentos en que, por sus particulares realidades, nadie daba cobertura a sus necesidades más introspectivas y elementales. Nos cuenta, además que, cuando la vida nos cambia tanto de un día para otro, todos necesitamos un hombro en el llorar o quejarse o patalear o cualquier cosa que nos sirva de ancla a una existencia que se nos escapa de las manos haciéndonos sentir perdidos, desubicados, descolocados. Y además de un hombro, una mano que tire de nosotros para descubrirnos que cada uno pasa como puede y sabe su periodo duelo pero que, además de llorar las penas y sacar afuera todo lo que nos ahoga, hay que seguir adelante, hay que reinventarse cada día y hay que vivir. Un hombro, una mano y unos brazos que nos sostengan firmes cuando amaguemos con rendirnos, con tirar la toalla, con dejarnos vencer. Unos brazos que no nos haga sentir solos, perdidos, insignificantes. Que nos demuestren lo mucho que valemos y que otros no supieron ver. Y que nos den calor. Unos brazos que se parezcan mucho a lo que siempre pensamos que sería nuestro hogar en el mundo. Ese que absolutamente todos ansiamos encontrar.

¿Pero qué ocurre cuando empiezas a sentir que ese hogar en el mundo te lo  proporcionan los brazos equivocados? ¿Qué hacer cuando la furia y el dolor que llevas dentro solo encuentran calma entre esos brazos que nunca te prometieron nada? ¿Cómo sentirse cuando las palabras dictan una cosa y los actos demuestran otras? ¿Cómo gestiona el poseedor de esos brazos que la situación se le va de las manos y no sabe cómo enfrentarse a ella? ¿Realmente, como dicen por ahí, un clavo saca a otro clavo? ¿Cómo seguir adelante si a quien queremos y necesitamos a nuestro lado, somos incapaces de perdonarle determinados errores? Ufff, yo ya sé todas las respuestas a estas preguntas... ¿Os vais a quedar con las ganas de saber más vosotros? ¡Yo no podría! ;)

Fan art realizado con todo el cariño por esta novelera, inspirado en esta historia y sus personajes.

Y hablando ya de mis impresiones en sí, de lo que a mí personalmente me ha transmitido esta historia, no puedo más que decir que me ha encantado, que ha sido un muy buen comienzo en lo que a la primera lectura de la obra de esta autora por mi parte se refiere, que me ha gustado mucho el esquema que sigue la trama, así como la evolución que se percibe tanto en la situación en sí como en el crecimiento personal que experimentan los personajes. Personajes que me han convencido por su humanidad, por su natural simpatía, por tu inevitable tendencia a encaminarse hacia la debacle emocional por muy claro que tengan que ciertos límites no se deben sobrepasar... Pero es que hay ocasiones en los que cabeza y corazón no se ponen de acuerdo, haciendo a su vez que se genere una relación algo tóxica que lleva y trae a Daniela y Luca de cabeza y que a nosotros los lectores nos hará disfrutar de lo lindo con sus idas y venidas y con sus nicontigonisintitienenmismalesremedio. Porque, seh, admitámoslo, somos así, algo masocas y nos mola que los personajes sufran un poquiiito... Eso sí, siempre y cuando tengamos la esperanza de que la cosa terminará bien, of course... ¡que para eso leemos romántica! Y hablando de personajes, no podemos dejar de citar que la bilogía cuenta con unos secundarios muy bien currados, que aportan mucho juego y frescura a la historia, acompañando a los protagonistas en todos los momentos importantes en los que necesitan consuelo extra y sin los que, sin duda, el disfrute no hubiera sido el mismo, como por ejemplo en el caso de Marina, "Marinica" para los amigos, Damián, "El Rojo", o esa madre que siempre parece estar en contra de todo, pero que a la hora de la verdad, siempre se puede contar con ella.

Por último, pero no por ello menos importante, y al margen de la historia en sí, os confieso que he quedado muy gratamente sorprendida con la pluma de esta autora que era desconocida para mí hasta el momento, pues me han conquistado sus formas, su manera limpia y fluida de contar las aventuras y desventuras sentimentales a las que los personajes han de enfrentarse, el modo en el que ha dotado a cada uno de ellos de su particular personalidad y argumentos para actuar de una u otra manera, su habilidad para plasmar la multitud de sentimientos a los que se ven sometidos tanto Daniela como Luca y lo bien reflejados que están, ya sean temores, anhelos, deseos, impotencias, miedos, venganzas afectivas, esperanzas y todo aquello con lo cual la pluma de la autora ha querido revestir la historia de este amor. Y no mentiré, creo que en ese aspecto, influyen y se dejan entrever los estudios de psicología que la autora nos confiesa tener en el apartado agradecimientos y que avalan a la perfección la riqueza en matices que tiene los personajes, así como los entresijos emocionales y los debates interiores a los que se ven sometidos. Y no os mentiré, ¡yo eso lo disfruto muchísimo!

En definitiva, que si vais buscando una historia romántica e intensa donde lo que primen sean los sentimientos, cargada de situaciones reales como la vida misma y que cualquiera de nosotros podríamos experimentar en primera persona, con refrescantes toques de humor, con un contenido íntimo y calentito bastante presente y agradable de leer, y con unos personajes que irremediablemente se harán con un trocito de tu corazón, sin lugar a dudas, dale una oportunidad a esta historia que engloba todo eso y mucho más. ¡A mí me ha encantado y la recomiendo sin lugar a dudas!

Por tanto, si en algún momento os animáis, os invito a después pasar por aquí y que me contéis vuestras impresiones, ya que me encantará conocerlas.

Mil gracias por dedicar unos instantes de vuestro valioso tiempo a pasar por mi humilde rinconcito y...

Feliz lectura ♡



Val



Puedes adquirir la novela en versión digital aquí y aquí.
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miércoles, 21 de diciembre de 2016

~ Mi isla ~

★ Elísabet Benavent★



~ Sinopsis ~

Maggie vive en una isla y regenta una casa de huéspedes...
Maggie tiene un huerto y casi siempre va descalza...
Maggie no quiere recordar por qué está allí; duele demasiado...
Maggie ha renunciado al amor y es complicado explicar los motivos...
Hasta que conoce a Alejandro...
Y la calma da paso a una tormenta de sensaciones...
Y a la posibilidad de que tal vez sí se puede empezar de nuevo.


Fan Art realizado con todo el cariño por esta novelera para esta historia y sus personajes.

~ Opinión y sensaciones personales ~

Bueno, bueno, bueno... ¡Madre de Dios! ¿Y qué puedo decir yo de esta historia, así recién cerradita la última página hace tan solo unas horas, con todos los sentimientos a flor de piel todavía? Pues os diré que, tal y como me ocurrió en la ocasión anterior que he leí a esta autora (con la Saga Silvia), la sensación tras terminar la lectura es de intensidad total, de vulnerabilidad y de sentir el corazón tocado y estrujado a más no poder, pero feliz y satisfecho porque el novelerismo que me habita ha vuelto a acertar en la elección de lectura (qué diciembre llevo, ¡ni me lo creo!). Desde luego, en la lectura, como en todo, para gustos, los colores, pero de lo que no se podrá tachar nunca a esta autora es de quedarse indiferente tras leer sus historias, en absoluto. Te agradará más o te agradará menos, pero ¿indiferente? Nah, no lo creo. Y si me preguntarais directamente si a mí me ha gustado esta historia, la respuesta sería: rotundamente sí. Y, eh, eso no significa que me haya parecido todo perfecto, no, pues hay alguna que otra cosilla que no me ha molado, peeeero la cuestión es que no creo que sea algo criticable, más bien lo veo como una virtud de la pluma firmante a la hora de transmitir al lector multitud de sentimientos encontrados y generar controversia pues ¿no está la propia vida repleta de ella? Y precisamente de vida van sobrados los personajes de la Benavent. 

Sin entrar a destripar mucho la trama y spoilear lo mínimo posible, os diré que Mi isla trata un tema y se desarrolla en un ambiente que probablemente sea desconocido para una inmensa mayoría; un mundillo que, quizá, haya quien lo catalogue de frívolo pero, sin duda, no por ello deja de ser un tema real, existente, que está a la orden del día en determinados ámbitos y que para cualquier persona que no esté centrada y no tenga los pies suficientemente bien plantados en tierra firme, puede conllevar la problemática que la autora hábilmente ha plasmado en las páginas de esta historia. Y no nos dejemos engañar, pues es una historia que particularmente me ha parecido muy bonita, me ha encantado de hecho, pero es una historia dura, muy dura. Una historia que la propia autora confiesa que le ha llevado cinco años terminar y decidirse a publicar. Una historia que nos muestra lo mejor y lo peor que puede habitar en las personas. Una historia donde habrá días embargados de la más brillante luz, pero también de la más absoluta oscuridad. Una historia repleta de altibajos que, como en la propia vida, nos va a mostrar a través de sus personajes, las dos caras que todos llevamos dentro; la cara natural, relajada espontanea, tierna y divertida de cuando las cosas marchan bien, y la cara que todos quisiéramos ocultar a los demás, e incluso a nosotros mismos, la que muestra lo peor que podemos llegar a albergar, la que pone sobre el tapete lo bajo que podemos llegar a caer al actuar bajo presión y la que descubre nuestros peores actos cuando, sin apenas darnos cuenta, nos vemos inmersos en un círculo vicioso al que no sabemos cómo hemos llegado y del cual no podemos (o no queremos) salir y nos dejamos influenciar por los peores consejeros. Consejeros que a veces van disfrazados de aparentes amigos. Una historia que va a exponer a sus personajes principales, Maggie/Magdalena y Alejandro, a distintas etapas y fases. De todo tipo. Y en unas nos enamorarán de la manera más rotunda y apasionada, descubriendo los sentimientos que van naciendo entre ellos y que, inevitablemente, desembocarán en un amor de esos que se promete para toda la vida, indestructible y capaz de resistirlo todo. Y a todos. Pero también habrá otras etapas y fases en las que, como consecuencia de la sucesión de acontecimientos que irán acaeciendo, nuestro corazoncito novelero será expuesto a su suerte y partido en añicos como un cristal y en la que sufriremos por el dolor del incierto futuro que les depara el destino a estos valiosos personajes.


Fan Art realizado con todo el cariño por esta novelera para esta historia y sus personajes.

Magdalena y Alejandro se conocerán en la isla; ella, recuperándose e intentando retomar las riendas de su vida tras una experiencia que la devasta y que la obliga a replantearse toda su existencia; él, tras un parón forzado de sus rutinas mientras se repone del fracaso de una situación personal que no le llevaba a ninguna parte, y la necesidad de parar en su carrera y tomar un poco de perspectiva para encarar su futuro inminente. Dos personas rotas que, aun caminando a dos ritmos muy distintos en sus distantes y respectivas vidas, aprenden a tolerarse, a conocerse y a comprenderse en la soledad de un lugar, prácticamente deshabitado, que será el caldo de cultivo perfecto para que fluyan las necesidades más intrínsecas y los sentimientos más inesperados. Sentimientos que los harán tener que tomar decisiones que incidirán directamente en el futuro que cada uno de ellos tenía previsto. Pero la vida es como es y cuando más viento en popa marcha todo, surgirán imprevistos que lo complicarán todo, y lo que en principio se suponía que era un paso adelante para afianzar el vínculo que nace entre ellos, se convertirá en la peor de sus pesadillas. Y en esta etapa de la historia la autora se luce en el trabajo realizado con los personajes, pues nos mostrará a una Magdalena totalmente distinta a la del inicio, compleja, difícil de tratar, excesiva en sus decisiones sin medir la repercusión que éstas puedan tener para con los demás, además de con ella misma. En definitiva, un torbellino que, tras la inicial etapa de obligado sosiego y descubrimiento del amor que tiene lugar en la isla, ha perdido el rumbo, se ha perdido así misma, lo que la convertirá en vulnerable, sensible, manipulable, llena de contradicciones y frustraciones. Con puntito enfermizo, obsesivo, egoísta, inmaduro... Completamente auto-destructiva... Y dándole la réplica al personaje femenino, conoceremos más en profundidad a un Alejandro, que se armará de paciencia en muchas ocasiones, tranquilo, honesto, sensato, sincero, cabal. La voz de la conciencia que Magdalena necesitará en más ocasiones de las deseables, su contrapunto, el equilibrio que por momentos le falta, así como las alas que la animan a volar en determinado momento. Y aún así, sacará el carácter cuando haya de hacerlo y, en la misma medida, le ofrecerá ternura cuando la precise. Alejandro es... Alejandro es maravilloso. Y tendrá que luchar... tendrá que hacerlo para evitar el hecho de acabar volviéndose loco y desesperado por el dolor de ver la auto-destrucción de Magdalena y, por ende, de lo que hay entre ellos. Y cuando creamos que la situación comienza el inicio del fin, la autora da una vuelta de tuerca más y nos enseña que ni los buenos son tan buenos, ni los malos tan malos, que todo puede tener una justificación aunque a priori no lo parezca, y que el humano es capaz de, con o sin pretenderlo, errar mucho... ¿Lo será también de rectificar? ¿Se podrá recuperar lo que cree totalmente perdido? ¿Se puede recomponer un corazón que se ha partido en mil pedazos? ¿Podrán hacerlo dos?

Sin duda, Mi isla es una historia muy currada, con un trasfondo delicado donde también se trata un, digamos, un síndrome/trastorno que puede favorecer, inducir o descontrolar una serie de comportamientos en el individuo que lo padece que puede afectar muy seriamente su relación con el entorno que le rodea, así como la relación con sus congéneres, y donde se evidencia que lo que inicialmente pudimos catalogar de superficial y frívolo, puede atender más bien a este tipo de desorden y, por tanto, estar plenamente justificado. Se aprecia, al hilo de esto, una labor de investigación y conocimiento de esta materia por parte de la autora, así como una valiosa complejidad emocional con que ha dotado a la trama y sus personajes que, personalmente, me seduce mucho. Por otra parte, por lo que he tenido la oportunidad de leerle, Elisabet Benavent es una autora que no se conforma con pasar de puntillas y de manera superflua por la trama que tenga entre manos y, aunque hablemos de novela romántica, profundiza sobre temas difíciles que mantienen al lector en vilo y lo remueven por dentro, dejándolo en muchas ocasiones, como dice mi querida Butler, en carne viva.


Fan Art realizado con todo el cariño por esta novelera para esta historia y sus personajes.

En otro orden de cosas, os diré que se trata de un libro muy, reitero, muy bien relatado y ambientado, narrado la mayor parte del tiempo desde la perspectiva femenina, pero con algunas incursiones también desde la masculina que, sinceramente, me han encantado pues me resulta imprescindible y valioso el plus que hacen las aportaciones desde los ojos de él. Se trata de un libro romántico pero no empalagoso y cero ñoño, cosa que ya sabéis los habituales que agradezco enormemente. Las escenas eróticas me han resultado muy bien relatadas, sugerentes, calentitas, con un vocabulario actual y llamando a las cosas por su nombre, cosa que también es de mi agrado. Lo que sí he observado es que en esta ocasión, aun habiendo una buena dosis de escenas de alto voltaje, me ha resultado inferior al anterior trabajo que le leí, lo cual le otorga un punto extra ya que la otra historia me pareció que, quizá para mi gusto, se excedía un poco en la materia. Pero, Insisto, hablo exclusivamente por mí. Y no quiero acabar mis impresiones sin volver a incidir en que la Benavent, a la cual de por sí le encuentro muchas aptitudes y un coco muy bien amueblado, me parece que cuenta con un par de cosas que hace cómo nadie: una, hablarle al lector de tal manera que crea un clima que parece como si fuera una narración directa y en exclusiva para él/ella, siendo capaz de crear un canal de comunicación perfecto entre autora y lector ideal para que fluya todo lo que va a irle contando durante muchas, muchas páginas. Y dos, sabe plantear las diferentes fases y etapas de la novela, y sus correspondientes sucesos, de auténtica maravilla, de tal manera que, cuando acabas de leer la historia, pareces tener realmente la sensación de que han pasado años para los protagonistas, que ha pasado todo el tiempo y los avatares que la autora ha querido marcar, cada uno con su propio tempo y ritmo. Y para mí esa es una habilidad a resaltar muy mucho, pues pocas cosas hay que deteste más en la lectura que quedarme con la impresión de haber sucedido todo en cuatro días y a una velocidad de vértigo, dando una pátina irreal a la novela que muchas historias no merecen.

Si tuviera que marcar dos momentos con los que quedarme de toda esta historia, aún siendo muy difícil, creo que me inclinaría por el discurso desgarrador de Alejandro cuando, en determinado momento considera que ya no le queda nada por lo que luchar, así como cierta carta que Maggie escribe como intento desesperado de continuar adelante con una vida que por momentos se le antoja muy costosa de retomar. Bueno, y unos cuantos momentos estrella de Mercedes, que aunque no os he hablado de ella, os diré que es una buena amiga de Magdalena/Maggie y, creedme, merece su minuto de gloria porque es fantástica y completamente genuina. Un canto a una amistad muy particular digna de recalcar.

Y antes de que esto termine pareciendo el Evangelio según Santa Val (mejor tomarme con humor mi comprobada incapacidad para acortar las opiniones), a modo de recapitulación os diré que, en lo que a mí respecta, ésta me ha parecido una historia maravillosa y muy recomendable que la autora defiende con maestría, dotándola de contenido y buenas maneras, repleta de emociones, de sentimientos, tanto desbordados como contradictorios, con unos personajes muy humanos que nos muestran sus mayores miserias a la vez que nos desnudan el alma y se muestran totalmente indefensos y honestos; una historia donde no hay buenos ni malos, solo personas respondiendo a las circunstancias que les ha tocado vivir... ¿Lo haríamos nosotros mejor? Quien sabe... Pero si te interesa saber cómo lo hicieron ellos, anímate y dale una oportunidad a Mi isla. Yo te la recomiendo. Y después, si quieres, pasa por aquí y nos cuentas qué te ha parecido, en qué estás de acuerdo con mis sensaciones y, por supuesto, también en qué no. ¡Se agradecerá!

Como siempre, gracias por pasar por aquí y por dedicarnos unos minutos de tu valioso tiempo.

Feliz lectura ♡,


Val


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domingo, 13 de noviembre de 2016

~ El aire que respira ~

★ Brittainy C. Cherry ★ 


~ Sinopsis ~

¿Es posible volver a respirar tras haberlo perdido todo?

Tristan ha perdido a su mujer y a su hijo.
Elizabeth ha perdido a su marido.
Son dos almas heridas que luchan por sobrevivir.
Necesitan recordar lo que se siente al querer.
Solo así podrán volver a respirar. 

La novela romántica revelación en Estados Unidos


El bosque... Fan Art realizado con todo el cariño para esta historia, con el precioso Tristan que visualizaba la colaboradora y la bonita Elizabeth que visualizaba esta novelera.

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Antes de empezar...

Esta es la primera vez que la novelera y la colaboradora de este blog se han unido en una lectura y, por ende, reseña conjunta. Llevábamos mucho tiempo intentando ponernos de acuerdo para hacerlo y la experiencia ha resultado tan genial que... ¡amenazamos con repetir!
Esperamos que os guste leer el resultado tanto como a nosotras elaborarlo. 
Y ahora sí, os dejamos continuar. Gracias.

Ra & Val

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~ Opinión y sensaciones personales de Val ~

Cómo bien sabréis, esto de la elección de la lectura en la que un@ invierte una considerable cantidad de ese bien tan escaso en nuestros días como es el tiempo, a veces, no es tan grata como desearíamos. En ocasiones, para determinar nuestras elecciones, nos dejamos llevar por portadas atractivas, o por títulos ocurrentes, o también por el eco de muchas voces que se ponen de acuerdo en lo muy buena que puede ser una historia. Pero igualmente, en ocasiones, una vez te pones a leer la historia en cuestión, te das cuenta que, por el motivo que sea, tú no estás en sintonía con la historia en sí y, por ende, con lo que la mayoría opina, y te quedas un poco chafado al comprobar que te ha fallado el instinto y que tu opinión no está dentro de esa multitud. Y te sientes mal, porque tú también querías que, cómo al resto, esa historia te encantara, te enamorara y te hiciera sentir identificado con el resto de los lectores, pero no. En ocasiones, tus percepciones y criterio se rebelan contra el mundo, y aun actuando en contra de lo que tus ganas querían, se alzan combatientes y enarbolando la bandera del “pues a mí no me ha gustado tanto”, le pese a quien le pese. Afortunadamente, para contrarestar eso, hay otras ocasiones en las que, por nada en concreto, decides sumergirte en una historia de la que poco se ha hablado hasta el momento, o tú poco has escuchado, de la que realmente no sabes nada y que, para satisfacción personal y contra todo pronóstico, quedas gratamente sorprendida por lo muy acertada que en esa ocasión te ha resultado tu arbitraria elección. Y ni más ni menos que eso es lo que me ha ocurrido con la historia de la cual hoy os traigo mis pareceres. El aire que respira, de Brittainy C. Cherry.

Y, sí, ya solo con leer la escueta sinopsis, supe que era uno de mis rollos de lectura preferido, probablemente el estilo que más me llena, y con el que más satisfecho y henchido de amor se queda mi novelero corazoncito de romántica sin remedio: el drama romántico.

"Cada centímetro de su cuerpo empezó a temblar. Con una profunda inspiración, el bruto maleducado desapareció, y la desesperación se apoderó de él. Se perdió en sus emociones y cuando por fin exhaló un suspiro, empezó a sollozar sin control. Gemía y sus lágrimas eran duras, estaba en carne viva; verlo así era doloroso. Las lágrimas también acudieron a mis ojos, y juro que una parte de mi corazón se partió con el suyo."

El aire que respira, tal y como nos indica la sinopsis, nos cuenta la historia de Elizabeth y Tristan, dos personas absolutamente rotas, que se encuentran inmersas en pleno proceso de sus respectivos duelos tras las pérdidas de las personas que consideraban los pilares fundamentales de sus vidas y sin saber realmente si algún día podrán salir de esa penosa existencia en la que se convierte el día a día, donde la ausencia lo llena absolutamente todo y es más fácil dejarse llevar por la inercia de la tragedia, que intentar retomar el control de sus destinos y encontrar un motivo para seguir adelante. Tras un desafortunado incidente en el viaje de regreso a casa de Elizabeth, nuestros personajes cruzarán sus destinos, dando comienzo a una compleja etapa donde corazón y cabeza van por separado y donde la necesidad, los anhelos y la culpabilidad irán de la mano, removiendo sentimientos para los que quizá no estén aún preparados, pero donde el apremio por sentirse vivos se impone y hace que comiencen un peligroso juego del que podrían llegar a salir muy lastimados si confunden las reglas del mismo.

 "Posé mis labios contra los suyos mientras susurraba, y mi aliento se mezcló con el suyo:
—Puedo ser duro. Puedo ser tierno. Puedo hacerte gritar. Puedo hacerte llorar. Puedo follarte tan fuerte que después no podrás ni moverte. Puedo follarte tan lento que pensarás que estoy enamorado de ti. Así que dime cómo te apetece. Tú mandas."

Entre otras muchas cosas, me ha gustado mucho el planteamiento de la autora ante una situación así, no resultando frívolo ni banal el hecho de contemplar que, aun en pleno proceso de asimilación y adaptación ante una grave pérdida, las personas tienen necesidades, aunque éstas se alejen ciertamente de lo que, a priori, se pudiera contemplar desde el exterior por el común de los mortales, resultando perfectamente plasmado el hecho de que, a veces, es mucho más fácil abrirse a un total desconocido que está viviendo lo mismo que tú, que a alguien que te conoce de toda la vida pero que no tiene ni la más remota idea de cómo te sientes, llegando incluso a la crítica dañina y sin fundamento. Porque seamos sinceros, para gran parte de la humanidad hay actos injustificados por el simple hecho de que no tienen cabida en sus limitadas y arcaicas mentes. Evolucionemos, señor@s, que quedarse obsoleto en estos tiempos no está de moda... ;)

"Me acerqué a los ventanales de delante y contemplé la oscuridad cerniéndose sobre el cielo. Se acercaba una tormenta, y eso me encantaba. Porque el agua haría crecer el césped y la hierba más deprisa, y eso significaba que Tristan, herido y roto como yo, volvería a mi jardín."

Y en ese aspecto, ambos se ven siendo el centro de muchas miradas acusatorias, sobre todo Tristan, o ese ser oscuro, taciturno, hostil y beligerante con su propia existencia en el que se ha convertido, y al que Elizabeth, no menos rota y vacía pero sí más obstinada, pertinaz e insistente, se propone descubrir y conocer más allá de lo que la muralla que ha levantado a su alrededor ha permitido a ninguna otra persona pues, a su vez, siente que sólo alguien que ha pasado por lo mismo que ella puede llegar a entenderla. Y no os puedo mentir, estos dos personajes me han enamorado total, completa y absolutamente; ellos, sus vulnerabilidades y sus anhelos han resultado una delicia para los sentidos de servidora, que han disfrutado a más no poder con esta lectura y que, por ende, les concede un lugar muy especial en sus recuerdos de lectora a los preciosos y atormentados Tristan & Elizabeth.

"No sabía que fuera posible. No sabía que los pedazos rotos de un corazón podían seguir latiendo de amor."

Plumas blancas... Fan Art realizado con todo el cariño para esta historia, con el precioso Tristan que visualizaba la colaboradora y la bonita Elizabeth que visualizaba esta novelera.
"Olía como el viento que pasa acariciando los más bellos pinos del bosque: fresco, reconfortante, poderoso. Como si fuera mi hogar. Había pasado mucho tiempo desde que había sentido que algo o alguien era mi hogar."

Me ha fascinado el modo en el que la autora ha ido mostrándonos pasito a pasito las distintas etapas de la historia, engarzadas con tal fluidez que incluso tratándose de una temática complicada, no me ha resultado precipitada, y mucho menos lenta, sino todo en su justa medida para que el lector vaya asimilando los cambios acaecidos. Y qué cambios... He disfrutado mucho con cómo poco a poco se van mostrando el uno al otro, cómo comparten la desnudez de sus almas, la insensibilidad de sus corazones rotos, las carencias que los devoran, y cómo, al calor de la comprensión y el consuelo, van naciendo los sentimientos mutuos (cada uno a su ritmo) y el modo en que dichos sentimientos van creciendo dentro de ellos, con todo lo que eso conlleva, anteponiendo al otro en muchas ocasiones a la propia voluntad o necesidades, demostrando que en multitud de ocasiones, lo que no eres capaz de hacer por ti mismo eres capaz de hacerlo sin siquiera pensarlo por un prójimo que sabes que está sufriendo y que te necesita. ¿Y no es eso a lo que llamamos amor?

 "Quizá amaba aún más nuestras heridas. Quizá la forma más pura de amor procedía de los tipos más profundos de dolor."

Historia bien construida, con argumento sólido, bien trabajado, con una subtrama muy bien camuflada que mantiene el corazón del lector en un puño hasta el desenlace, y donde los personajes y sus vivencias son su mayor valor, bajo mi punto de vista. Y hablando de ellos no quiero dejar de hacer referencia a otros personajes que aparecen en mayor o menos medida y de los cuales su aportación resulta fundamental; por una parte el señor Henson, que se encargará de recordarles a nuestros protagonistas, y de paso a nosotros, la importancia de tener siempre muy presentes las cosas que son realmente prioritarias en la vida, en lugar de perder el tiempo dando importancia a lo que no la tiene; y Faye, personaje que me ha ganado absolutamente con su brutal sinceridad, franca hasta decir basta, con nula capacidad para poner filtros que midan lo que sale de su boca, auténtica a más no poder, y lo más importante: amiga. Amiga en mayúsculas. Y, cómo no, mención especial para un ángel llamado Emma, que con su inocencia será capaz de fundir el hielo.

"Mi corazón me dio permiso para sentir, para vivir el momento presente, porque todo lo que teníamos era el aquí y el ahora, y en un instante todo podía desaparecer."

Resumiendo, si vais buscando una novela de amor del bueno, con importante carga dramática y emocional, donde los sentimientos se muestren vulnerables y a flor de piel, con personajes que os cautiven y roben parte vuestro corazoncito noveleros, bien construidos, con argumentos y justificación para sus actos, bien narrada, y con detalles arrebatadores de esos que os hagan suspirar y encoger el estomago de puro placer romántico, sin lugar a ninguna duda, El aire que respira es vuestra historia. O al menos, para mí así lo ha sido y la he disfrutado mucho, mu-chí-si-mo. Tanto, que ahora que no nos escucha nadie os confesaré que en un plazo de al rededor de tres meses la he leído dos veces... ;) ¡Y eso hacía mucho que no me pasaba, uuhhh!

¿Qué me decís, noveler@s míos, le dais una oportunidad? ¿Sí? Pues si es así, estoy muy segura de que os terminará conquistando. Y si lo hace, o no, ¡contádmelo, que me encantará saberlo!

Mil gracias por pasar por aquí y dedicarnos unos minutillos de vuestro valioso tiempo ♡

Feliz lectura ♡


Val


~ Opinión y sensaciones personales de Ra ~


No es la primera vez que me animo a escribir una reseña, aunque sí es mi primerísima vez en una lectura conjunta que trae consigo una entrada como ésta. ¡La colaboradora se moja más que nunca y se une a la novelera para dedicarle unas palabras a El aire que respira, de Brittainy C. Cherry! Y qué bonito es respirar.

Dejé que mi íbiri me recomendara una historia. Ella sabía que, por muchos motivos que no vienen al caso, había perdido el hilo de mi lectura. También sabe que, al contrario que ella, me gustan las palabras para mucho más que para leerlas. Y, sin embargo, leer esta novela ha hecho que una parte de mí crezca y otra, por el contrario, se abstenga a un lado y permanezca silente. Siempre me he fiado de su criterio, en absolutamente todo, y esta ocasión no iba a ser diferente. Si dice que me llegará, es porque lo hará. Y lo ha hecho. En mayor o menor medida, lo ha hecho.

"Resultaba difícil mirarlo porque estaba roto, era obvio, pero cada parte herida de su existencia parecía atraerme más hacia él."

No sé muy bien cómo iniciarme en este momento. Tenía claras tantas cosas que quería decir que, aun queriendo ponerlas todas en orden, no sabría por cuáles empezar. No me gustaría, como hago con las entradas de esta peliculera que habita en mí, retomar la sinopsis para, con mis palabras, maquinarla y querer llegar a vosotros. Porque, entre nosotros, un secreto particular: a mí, las sinopsis, no tienden a decirme nada. Creo firmemente que hay mucho más que ese párrafo que pueda definir una ínfima parte de la esencia de la historia y sé, porque lo sé, lo difícil que es poner en pocas palabras qué podemos encontrar entre las próximas páginas. No obstante, no entréis en pánico. Tengo que remontarme a la descripción para dar comienzo.

"Voy a tratarte de tú y voy a decirte una cosa: actúas como un imbécil, y el pueblo piensa que eres un imbécil, pero te vi en la sala de espera cuando te dijeron que Zeus se pondría bien. Vi cómo te hundías. Sé que no eres ningún monstruo, Tristan. Lo que no entiendo es por qué te esfuerzas en parecerlo."

Elizabeth y Tristan son dos seres que han descubierto lo cruda que la vida es a veces. Han pasado de estar de una pieza a romperse en tantos pedazos que es difícil reconocer cuándo el mundo sonríe y ha dejado de lanzar tormento hacia ti. Han estado tan rotos que no conciben la bella posibilidad que aguarda tras los tristes acontecimientos, y es que la vida siempre está dispuesta a conceder una nueva oportunidad. Mientras amanezca sobre la tierra, el nuevo día arrastra lo que pronto ambos descubrirán: romperse en pedazos es morir, es tocar fondo pero, a su vez, es volver a empezar. Consigo mismo, con el mundo y con sentimientos que se creyeron muertos. Desgraciadamente, el aire pone las cosas en su sitio pero es a ellos de acceder y creer en toda remota posibilidad; en confiar en lo que se cuece en su interior; en hacer un salto de fe hacia lo que podría ser y dejar atrás lo que está claro que fue.

"No, no era exactamente un beso. Eran dos alientos enviando aire a los pulmones del otro, evitando que cayéramos en los precipicios de nuestra propia oscuridad."


Miradas y cartas en el porche... Fan Art realizado con todo el cariño para esta historia, con el precioso Tristan que visualizaba la colaboradora y la bonita Elizabeth que visualizaba esta novelera.

"Nunca es demasiado tarde para soñar y descubrir algo de magia."

Debo decir que una parte de mí ha disfrutado lo que no está escrito con la carga dramática. Esos detalles en los que el corazón no aguanta, las piernas flaquean y el aire escasa. Detalles seguidos de otros mucho más imperceptibles como las miradas, las caricias o unas simples palabras capaces de revolucionar y revivir los latidos de un órgano que parecía haber dejado de rebatir. Se percibe el dolor entre cada palabra y se anhela esa atracción inmediata entre esos dos individuos habiendo perdido el rumbo. Pero no sufráis (que os costará, porque, uh, yo he derramado alguna lagrimita…). La tragedia también oculta trazos de belleza, de comicidad, complicidad y muchísimo, muchísimo amor.  Y, para ser totalmente sincera, creo que he seguido la historia del mismo modo que ellos. Inicié una lectura en la que me creí rota y, con la magia de las palabras, fui recomponiéndome para enamorarme perdidamente de Tristan. ¡Oh, sí! ¡Oh, sí, sí, sí! (Elizabeth también tiene lo suyo, va, os lo concedo…).

Todo el mundo se merece al menos un amigo en quien confiar, a quien contarle sus miedos y sus esperanzas. Su felicidad, sus fechorías. Todos se merecen alguien a quien mirar a los ojos y que les digan: «Eres lo bastante bueno. Eres perfecto, incluso aunque tengas cicatrices».

Personalmente, tras una charla con mi alter-ego, llego a la conclusión de que lo más difícil de la elaboración de esta novela ha debido ser la creación de los personajes y ese hilo rojo del destino que, lo siento, no he podido evitar constatar entre ellos. A medida que leía, me sorprendía que todo pudiese estar relacionado de tal manera que el lector no cayese en ello hasta ese mismo momento. ¡Son tantas las posibilidades…! Pero supongo que, y sigo insistiendo en que es algo particular mío, creo ciegamente en que los personajes son la parte más magistral de toda la obra. La evolución, el pasar de un gris tan oscuro para sumergirse al blanco más puro, el llorar de rabia para llorar de emoción, así como el dolor retorciéndose hasta ser el flotador en una movida tempestad.

"Sabía que Elizabeth trataría de hacerme volver, de recuperarme, de ayudarme a recorrer el camino de vuelta a la luz. Trataría de salvarme de mí mismo. Y nadie podía salvarme."

Tristan y Elizabeth encuentran consuelo en el otro. Un consuelo que solo puede dar paso a una de las historias de amor más duras y bonitas que haya podido leer. 
Cabe añadir aquí, para todos aquellos que no son tan amantes de lo dramático; no desesperéis. Los secundarios, hermosos todos ellos (Faye, Tanner, Sam, el señor Henson…), contribuyen a dificultar y facilitar la vida conjunta que pueda darse entre los deliciosos protagonistas. Es obvio que a la pequeña Emma no puedo incluirla en un simple grupo, pues creo que su personaje es crucial para que ese hilo rojo, enredado, tenso y desesperanzado, retome su fuerza.

"Había aprendido que la vida jamás se rompía. A veces había golpes, y esos golpes sanaban con el tiempo. Y con el tiempo, podía volver a ser humano."

Ah, un momento. ¡Un momento, señores/as! Abrid las páginas. Dejad que Tristan y Elizabeth os roben unas horas, días o semanas de vuestro preciado tiempo. Dejad que otros personajes os seduzcan, vivid en piel ajena lo que es capaz de suscitar Brittainy en cada página, dejad que Faye os arranque una sonrisa o carcajada, dejad que Tanner os regale sentimientos encontrados y dejad que Emma y sus plumas blancas, o el mismísimo Zeus, os toquen esa parcela del alma que todos tenemos: la de románticos empedernidos. Y si os animáis a todo eso, entre otras cosas, venid y contadnos qué os ha parecido. Venid y contadnos qué os ha emocionado, qué os ha excitado, qué os ha enamorado o qué os ha encabronado (que eso también pasa, juas…). No creo que vayáis a arrepentiros y, oye, que si no os fiais de mi criterio, no importa. Yo tampoco lo hago. Pero sí con el de mi íbiri y esa novelera que habita en ella. 

¡Este colibrí os saluda con las alitas! ♡


Ra



jueves, 18 de agosto de 2016

~ Saga Silvia ~

★ Elísabet Benavent ★




~ Sinopsis ~

Silvia trabaja en una importante multinacional y está perdida.

Silvia necesita encontrar a alguien para olvidar a Álvaro.

Álvaro es su jefe y acaba de romperle el corazón.

Bea, su mejor amiga, le propone un viaje.

Y allí Silvia se encuentra con Gabriel...

Gabriel es una estrella de rock y también tiene problemas.

Silvia y Gabriel conectan desde el principio.

Y pronto descubrirán que ese encuentro cambiará sus vidas.






~ Sinopsis ~



Silvia necesita estar al lado de Gabriel, saber que está bien.

Pero Gabriel no cree en el amor; no como Silvia.

Silvia tiene problemas con Álvaro cuando recibe una oferta irrechazable.

Silvia busca señales; desea encontrarse.

Pero el lado oscuro de la fama y una personalidad autodestructiva la pondrán a prueba.







~ Opinión y sensaciones personales ~






Venía yo queriendo meterle mano a alguno de los trabajos de Elisabet Benavent desde hacía tiempo ya, y por aquello de que se vuelve una loca con tanta oferta, nunca había conseguido decidirme sobre con cual empezar, mas, hace unos días, tras una lectura bastante intensa, muy envalentonada yo, miré lo que tenía en el Kindle y cuando vi esta bilogía, ni corta ni perezosa y sin pensando un segundo me dije, "¡ésta!", y allá que me enfrasqué en la lectura de “Persiguiendo a Silvia” y “Encontrando a Silvia” englobados en la llamada “Saga Silvia”. Y no estaría de más deciros que, vete tú a saber el porqué, (quizá por cierta manía de sumergirme muchas veces en lecturas sin haber leído la sinopsis ni nada que haga referencia a la historia en sí), daba yo por hecho que esto era algo así como una lectura ligera, una historia de esas de transición entre un drama y otro... Puesss, nada más lejos de la realidad, noveler@s míos, pues humor hay bastante salpicado aquí y allá, desde luego, pero de comedia al uso nanai de la China. Muy al contrario, se trata de una historia en la que sí, nos encontramos con bastantes situaciones y ocurrencias simpáticas por parte de la protagonista y su amiga del alma contadas en clave de humor, pero lo que realmente encontramos en el trasfondo de esta bilogía es una historia cargada de emociones, de situaciones complejas, una historia dura, ciertamente oscura por momentos, con muchos instantes divertidos, pero otros tremendamente fuertes, de los que te hacen pensar, de los que te remueven por dentro y no te dejan indiferente para bien o para mal; de los que te dejan sin aliento, e incluso con una congoja que te oprime el pecho, tanto que, personalmente, como comenté en el momento de la lectura en redes sociales, reconozco que hubo un momento en torno al 70% del segundo libro, que me tuvo al borde de la lágrima, angustiada y con una pena atenazándome los sentidos, que me hizo tener que pararme, respirar, y decir, ¡nah, relájate, que esto no puede acabar así! Y aunque era obvio que no, porque faltaba todavía el 30% para termina, yo, que también soy una buena drama queen (como bien se autodenomina la propia protagonista de esta historia), me puse en plan tremendista y dejé la lectura durante un buen rato. Eso sí, afortunadamente, me reenganché a la lectura más pronto que tarde y pude descubrir las muchas sorpresitas que aún me quedaban por conocer. Y, uff, ¡no hace falta decir más! Menos mal que lo hice.

Y, como siempre, sin dar muchos detalles e intentando no spoilear en demasía para que tengáis la oportunidad de descubrir todo por vosotr@s mismos, os diré que esta novela nos encontraremos con la historia de Silvia, una joven informática, impulsiva y locuela que está en esa fase de la vida en la que va buscando su sitio (a veces la adoré, a veces me dieron ganas de zarandearla…; de Álvaro, su jefe, joven y prometedor responsable del departamento en el que trabaja Silvia, con unas prioridades y unas metas muy claras sobre lo que quiere conseguir en la vida; y de Gabriel, un cantante de rock alternativo de fama mundial que, aun teniéndolo todo, ha perdido un poco el rumbo y está viviendo el presente más por inercia que por otra cosa y sin tener un motivo real y de peso al que aferrar su existencia. Y entre todos ellos y, principalmente, de la mano de Silvia, en primera persona, y a caballo entre el presente y un pasado muy reciente, nos sumergirán, en esta historia donde nos vamos a encontrar a unos personajes muy bien construidos y perfilados por parte de la autora, muy humanos, con sus virtudes y sus defectos, capaces de cometer muchos errores por amor, o quizá pasión, que van a ser sometidos a una serie de situaciones a medio camino entre lo que anhelan, lo que desean y lo que creen que quieren por encima de todas las cosas, y lo que realmente descubrirán que es tan vital para ellos como el aire que respiran, aunque nunca hubieran apostado por ello a priori. Pero cuando el destino se impone, ya podemos intentar mover mares y montañas, que nada se puede hacer para evitarlo. Y en este punto cabe decir, al hilo de los personajes y como plus hacia el trabajo de la autora, que me ha gustado mucho la notable evolución que se aprecia en todos y cada uno de ellos desde el inicio hasta el final de la bilogía, pues como podréis comprobar, sufren tal transformación que nada tendrán que ver los Álvaro, Silvia y Gabriel del principio, con los que, tras las muchas circunstancias que van a vivir, terminarán siendo. Y para mí eso es muy importante, pues como lectora necesito que los personajes estén repletos de vida, de personalidad o incluso de miserias, pero que tengan material y recursos para ofrecernos, para que nos identifiquemos con ellos o para que los detestemos, pero en cualquier caso, para que nos trasmitan sentimientos y nos hagan vibrar. Y en eso, noveler@s mí@s, la señora Benavent, ha cumplido más que sobradamente. Al menos en esta historia que es la única que yo le conozco.

Es esta una historia de decisiones, algunas más acertadas y otras menos; una historia de segundas oportunidades (y terceras; y cuartas, porque nadie dijo que vivir sea tarea fácil y mucho menos acertar a la primera con algo de manera definitiva) y de personajes valientes que se atreven a luchar por lo que creen que merece la pena; una historia de supervivencia; una historia de deseos, de pasión, de amor, de sexo. De mucho sexo, pues, todo hay que decirlo, especialmente en la primera parte se me hizo un poco densa en este aspecto y personalmente opino, que aunque queda bien claro que el sexo es una de las únicas vías que vamos a tener para conocer más en profundidad a uno de los vértices de este trío de personajes, llegó un momento que se me hizo algo reiterativa y considero que con un poquito menos hubiera estado igual de bien, pues sigo pensando que cuando en una novela hay tanto, tan frecuente y desde tan pronto, en parte, nos resta a los lectores la posibilidad de vivir esa tensión sexual tan apreciada y que nos mantiene con la atención en su máximo de algidez. Y precisamente en esta novela se plasma muy bien eso a lo que me refiero, pues el desarrollo sexual de la historia es muy distinto entre un personaje masculino y otro, resultando para mí de mucho más enganche el que le costó más llevarse el gato al agua, que el que lo tuvo en bandeja todo desde el primer momento… Pero bueno, es tan solo es mi opinión y, por ende, algo muy subjetivo y que los demás lectores no tienen por qué percibir como servidora. Eso sí, los momentos hot me han resultado muy calentitos, muy bien narrados, directo y explicito, careciendo de ñoñerías, cosa que agradezco enormemente, llamando a cada cosa por su nombre, pero relatado con gusto y resultando agradable. Y muy capaz de hacerte resoplar por culpa de los calores que entran en determinados momentos... Uuhhh...





Y ya generalizando al resto de la novela, al margen de que han habido cosas en la historia que me han gustado mucho y otras que quizá no tanto, lo que sí que me ha fascinado de las maneras que he descubierto de esta autora, es su prosa, la fluidez que se le aprecia en la narración, la química que crea entre Silvia (que en este caso es quien narra todo, a excepción de un solo capítulo muy al final) y el lector, la agilidad de los diálogos, los giros que plantea en la historia para que no decaiga ni se haga monótona, y la capacidad de transmitir al lector tanto los momentos felices como los sinsabores a los que se enfrentan los personajes. En definitiva, su manera de contar la historia para que resulte amena pero con solidez y sustancia. Y eso que el relato en primera persona del presente no me suele enloquecer, pero en esta ocasión sí me ha enganchado, me ha trasmitido y me ha convencido, pues aunque puede parecer una exposición fácil, como bien dice alguien que conozco, escribir y que parezca sencillo hacerlo, resulta tremendamente complicado. Y no os mentiré, he escuchado y leído por ahí a personas que han leído toda su obra, que puede pecar la autora de reiterativa en algunos aspectos, mas como para mí es la primera vez que me sumerjo en su trabajo, no tengo criterio suficiente ni conocimiento como para emitir un juicio al respecto.

Y, persistiendo en lo que más o menos os comentaba arriba, admito que, aun no siendo, a priori, lo tríos emocionales/eróticos de mis historias preferidas, me maravilla que todavía haya situaciones en ciertas historias que me remuevan por dentro lo suficiente como para sorprenderme, como para reír abiertamente sacándome la carcajada más espontánea, y a la vez hacerme sufrir sintiendo el corazón oprimido por momentos; me maravilla que logre hacerme sentir vulnerable e impotente cuando la historia me lleva por unos derroteros que crees insalvables y que hacen que te enfades mucho con la autora, y quieras, incluso, dejarla de lado por pataleo, aunque sepas que es imposible que no quieras seguir leyéndola y descubriendo como acabará ya que mi corazón novelero sigue aspirando a que la historia termine tal y como a mí me gustaría. Y así ha sido, afortunadamente la novela finalizó tal y como mi parte más soñadora anhelaba y como mi corazoncito necesitaba, ¡gracias al cosmos! Y a la Benavent, claro… Jijiijii.

Resumiendo, es por todo ello que, aun no siendo una historia de esas que yo siento que me han robado el corazón por completo, sí que me lo ha tocado bastante y me ha gustado mucho leerla, y aunque por momentos (sobre todo en la primera parte) se me hizo un poco rutinaria por los constantes saltos entre el pasado y el presente (sobre todo cuando no estábamos en la parte del personaje masculino que más me gustaba. Que me gustaba mucho, de hecho, ejem… y tocaba leer la parte del otro que no me molaba tanto… Peeero así son las cosas y para poder ponernos bien en situación hay que empaparse de todo), la recomiendo mucho para su lectura pues es una novela muuuy muy bonita y que, sin lugar a ningún tipo de dudas, no dejará a nadie indiferente con la historia que entre sus páginas se cuenta y, apostaría a que a la mayoría os gustará mucho. Por mi parte, estoy segura que repetiré con la obra de esta autora más pronto que tarde, ya que, en general, he quedado gratamente satisfecha. Así que, qué me decís vosotros, ¿os animáis? ¿La habéis leído ya? Pues contádmelo, dejadme vuestra tu opinión, ¡que me encantará saberla! Graciasss.

Como siempre, mil gracias también por pasar por aquí y dedicar unos minutillos de vuestro valioso tiempo para dedicarle a este humilde rinconcito. Se valora mil.

Puedes adquirir la novela y leer el inicio aquí y aquí.
Página de Facebook de los libros de la autora aquí.
Bootrailer de la novela de la mano de mi querida Tiaré Pearl aquí.


Feliz lectura <3



Val


miércoles, 30 de marzo de 2016

~ Agua de lluvia ~


★ Claudia Velasco ★


Portada

~ Sinopsis -


Una estudiante de derecho comprometida, un actor con sueños de estrellato. Londres, Dublín y Madrid. “Agua de lluvia” cuenta la historia de amor entre Vera Saldaña, una madrileña guerrera, vegetariana, antitaurina e idealista, y Michael Kennedy, un actor irlandés de enorme talento y muchas posibilidades, que se conocen por casualidad en Irlanda y que serán capaces de construir un romance insólito, apasionado, divertido y lleno de altibajos, mientras inician juntos un duro y emocionante camino hacia sus respectivos éxitos profesionales. 

¿Y en un futuro qué hará una abogada de causas perdidas junto a una estrella de Hollywood? 

Todo lo sabremos en esta historia de amor. Un amor inmenso, que llegará, lo esperen ellos o no, donde el destino, las estrellas y sus propio empeño los lleve


Fan Art realizado con todo el cariño por esta novelera, inspirado en la propuesta de personajes que nos hace la autora para Vera y Michael, y que personalmente me ha servido bastante para visualizarlos.

~ Opinión y sensaciones personales ~


Os diré que la llegada de esta novela a mí, tuvo su gracia, pues tras varios días de andar viendo como su autora, Claudia Velasco, hacía promo de sus novelas en redes sociales, me picó el gusanillo al recordar que hacía bastante tiempo (me chiva Amazon que allá por julio del 2013) leí Me miraré siempre en tus ojos, y que desde entonces he tenido pendiente la intención de volver a repetir con ella ya que, soy nula para acordarme de la trama de los tantísimos libros leídos a lo largo de los años, pero jamás olvido la sensación que transmite una lectura a mi alma y a mi piel, y en aquella ocasión me dejó muy, pero muy buen sabor de boca la historia de los Molhoney (apellido del prota de esa novela). El caso es que me puse a echar un vistazo por Amazon sobre el resto de sus trabajos y estando ojeando la sinopsis de esta novela, y con la sensibilidad que tienen estos móviles de hoy día, casi sin darme cuenta, debí rozar la tecla de comprar y cual es mi sorpresa al saltarme de pronto el mensaje aquel de Gracias por su compra. En breve se transferirá el contenido a su dispositivo... Y podía haber sopesado solicitar la devolución, mas ni lo intenté, ya que como me había agradado lo que había visto en la sinopsis, decidí tomarlo como una de esas señales o guiños del destino y que tanto me gustan. Y contra todo pronóstico, pues pensaba comenzar con otra lectura que tenía más o menos prevista, me pudo la curiosidad y del tirón comencé a leer las primeras líneas y, claro está, ya fue totalmente imposible intentar dejarlo.

Y adentrándonos en la historia en sí que encierra ese bonito título, y la no menos bonita portada, Agua de lluvia comienza potente, con la escena de, digamos, un desencuentro en el presente entre los protagonistas, que ya nos deja con la necesidad de pasar la página para saber más, y seguidamente nos sitúa en un pasado relativamente reciente donde se inicia toda la historia y donde se nos va a ir contado poco a poco la cronología de los hechos que conforman la historia de Vera, joven estudiante de derecho, muy ligada a las causas nobles, y Michael, proyecto de actor en la búsqueda de poder ganarse la vida con la interpretación, y el encuentro fortuito que hará que se crucen sus vidas y, en parte, modificará los planes que cada uno de ellos tenía establecidos para su futuro inminente. 

Para mí, esta es la historia que nos cuenta las distintas fases que sufre el apasionado e incondicional amor que surge entre los protagonistas y que se va a encontrar sometido a múltiples cambios y presiones por parte de situaciones que se escapan al control de ellos mismos, y de diversos agentes externos, en forma de terceras personas, que se empeñarán en conseguir sus objetivos aunque para ello tengan que pasar por encima de lo que intentan construir los protagonistas a lo largo de toda la historia. Aunque, ciertamente, no sólo sufrirán por esas serie de vicisitudes, no, también habrá una serie de circunstancias entre ellos mismos que, quizá como consecuencia del camino que van tomando sus correspondientes carreras, influirán de manera irremediable en su relación. Y llegados a ese punto, ¿conseguirá su amor salvar todos eso obstáculos? ¿Hasta qué punto debe uno aguantar por amor? ¿Se puede continuar adelante estando anclados en el recuerdo de lo que pudo ser y no fue?


No todos los momentos serán un cuento de hadas entre Vera y Michael... ¿conseguirán superarlos?


Bien, y dicho todo esto ¿qué os cuento yo, queridos míos? Pues os diré que podría pasarme toda la vida leyendo novelas como esta, pues el tipo de situación y sentimientos que en ella se plasman, y tal y cómo la autora lo hace, son los que hacen vibrar y disfrutar el alma lectora y soñadora de la humilde novelera que suscribe estas palabras; que cuando adquiero un libro y pongo todas mis ganas, mis expectativas y mi escaso tiempo a su disposición, lo que espero es que me trasmita  lo que este ha logrado, y que cuando dentro de un cierto tiempo alguien me pregunte si he leído Agua de Lluvia, mi respuesta sea una sonrisa que evoque todos los sentimientos y la satisfacción que su lectura me aportó en su momento.

Me ha gustado muchísimo la historia, que ya de por sí tiene su aquel, de hecho, considero que cualquier historia de inicio lo tiene, pero eso no sirve de nada si a la hora de relatarla, el autor no sabe usar esa historia y esos personajes como herramienta para conseguir atrapar por completo la voluntad del lector y mantenerlo pegado al desarrollo de la historia y la necesidad de seguir leyendo hasta el final. Y en esta ocasión, para mi gusto, esta particularidad se cumple con creces. Y, obviamente, no puedo aseguraos que a todos os vaya a pasar igual, pero sí os confieso que conmigo así ha ocurrido. Pero claro, era fácil, yo que tengo una predilección por las historias dramáticas, y con unos personajes tan bien trabajados y cargados de personalidad como los que nos presenta Claudia en esta obra, pues ya estaba medio trabajo hecho. Pero voy más allá, me ha fascinado la evolución observada en los personajes, desde la etapa inicial de su cruce de caminos y hasta llegar al período donde se ven inmersos en los altibajos de una larga convivencia y con unos trabajos tan dispares y exigentes que, casi sin darse cuenta los pondrán en la tesitura, sobre todo a Vera, de tener que tomar una decisión referente a todo lo que siente cernirse sobre ella, plasmando a la perfección el aguante de una mujer enamorada capaz de asumir cosas que pueden hacerle daño, por mor del bien común de la pareja, aunque esto le conlleve mil dudas, y la capacidad de sacrificio que tiene cuando en determinado momento se ve obligada a enfrentarse a ciertas circunstancias. Gran personaje Vera, aparentemente frágil, pero sumamente luchadora y comprensiva. Y Michael, ¿qué decir de Michael?, pues que me ha encantado lo bien que lo ha manejado su autora y cómo ha expuesto las inseguridades sentimentales de un tipo que, aparentemente y de cara a la galería, lo tiene todo, y sin embargo, se siente irremediablemente devastado cuando cree perder el eje sobre el cual gira su existencia. Y reconozco mi debilidad con él, pues me fascinan los personajes masculinos capaces de llorar sin complejos y de transmitir la humanidad y la vulnerabilidad que pueden llegar a encerrar bajo una fachada que, erróneamente, puede dar a entender lo contrario. Y también me ha parecido muy bien plasmada la parte de egoísmo que muestra por momentos, y del que no parece ser siquiera consciente, creyendo que con el hecho de amar a su pareja más que a sí mismo, es suficiente para que todo marche bien, olvidándose un poco de las necesidades de un ser sumamente sensible y entregado como es Vera. En general he valorado mucho, y me parece un punto a resaltar, el cómo la autora ha sido capaz de mostrar las distintas visiones de cada uno de ellos, con sus diferentes prismas hombre/mujer en referencia a una misma cuestión y a las situaciones un tanto confusas a las que tendrán que enfrentarse en su cotidianidad. Y a ello hay que sumarle la aportación del algún valioso personaje secundario, como es Cruz, hermana y cuñada respectivamente de Vera y Michael, y que sin duda ha supuesto un contrapunto importante a la historia por su muy distinta manera de ser y de ver los sucesos que iban acaeciendo entre los protagonistas, resultando muy interesantes el pulso que con frecuencia mantenía con ellos. Y por cierto, sé yo, que me lo ha dicho un pajarito, que quizá en no demasiado tiempo, sepamos más de ella y de sus particulares maneras, y eso puede ser muy interesante... ¡Estaremos pendiente!


"Una historia de amor pura como el agua de lluvia"


Por cierto, no quiero dejar de mencionar lo mucho que me ha encantado las aficiones flamencas de la protagonista y lo mucho que lo embelesa a él, y no es que tengan una importancia relevante en la historia, pero como siento un apego especial a este arte, me apetecía resaltarlo, ya que tampoco es un tema recurrente que haya encontrado por ahí en otras lecturas.

Y por otro lado, algo que tampoco puedo dejar de decir porque me parece injusto, y este tironcillo de orejas va directamente para la editorial, es que una gran historia como esta carezca de una revisión del texto como se merece, y en mi personal opinión, no es de recibo que presenten al público una obra tan maravillosa como esta, capaz de enamorar a cualquiera que la lea, pasando por alto una serie de despistes nada difíciles de solventar, por tanto los animo a ello para que, cómo se merece la novela, el resultado sea impecable.

Afortunadamente, y como esto no ensombrece en absoluto la valía de esta preciosa historia repleta de amor, sentimientos, con una gran y valiosa carga emotiva, con toque de humor, con mucha pasión, necesidad y arrebatos de esos que nos roban el alma, y con unos personajes maravillosos que, irremediablemente, se quedarán con un trocito de nuestro novelero corazón, os recomiendo mucho su lectura pues, no tengo ningún temor a equivocarme al deciros que, si os gusta el tipo de historia que os he mostrado, os atrapará y enamorará, haciendo que disfrutéis de una lectura de calidad, muy bien desarrollada, relatada de manera fluida para conseguir un avance óptimo de la lectura, con gusto y elegancia, intensa y entregada en las escenas calentitas y románticas que tanto nos gustan y con una capacidad incuestionable por parte de su autora para transmitirnos y hacernos sentir, que os llegará muy adentro.

Así que, ¿a qué estáis esperando, noveler@s? Dejaros seducir por Agua de Lluvia, y la preciosa historia que encierra entre sus páginas. No es arrepentiréis. Y después pasad por aquí a contádmelo; me encantará conocer vuestras impresiones.

¡Gracias por pasar por mi humilde rinconcito y hasta la siguiente reseña!


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Feliz lectura ♡




~ Val ~