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miércoles, 19 de abril de 2017

~ Querido señor Daniels ~

★ Brittainy C. Cherry ★


~ Sinopsis ~

Ashlyn Jennings es una estudiante modelo. Adora leer, especialmente las tragedias de Shakespeare, en las que busca respuestas a las dudas que la vida le plantea. Ahora, después de haber perdido a su hermana gemela y con su madre sumida en una depresión, se ve obligada a trasladarse e irse a vivir con su padre y su nueva familia a Wisconsin. Allí conoce por casualidad a Daniel Daniels, un hombre roto. Él ha sufrido dos grandes pérdidas en su vida y está tratando de superar el golpe, pero cuando conoce a Ashlyn hay algo que va más allá de las leyes de la química. Ambos quieren olvidar el dolor de sus vidas, hasta que un día se encuentran en la escuela, él como profesor y ella como alumna.



~ Opinión y sensaciones personales ~

Mmm, siento que tengo muchas cosas que decir tras terminar esta lectura y casi que no sé por dónde empezar... Así que como me suele decir alguien a quien estimo mucho, empezaré por el principio.

Y el principio es que supe de esta novela cuando me puse a investigar sobre su autora, Brittainy C. Cherry, tras leer su anterior trabajo El aire que respira y que, cómo ya sabréis lo/as que me conocéis o pasáis por aquí de vez en cuando, me encantó y se convirtió en una de mis lecturas favoritas (si no la que más) del pasado año (o incluso más…). Y claro está, tras encontrar una pluma que me había tocado tantísimo el alma, quise conocer más sobre su obra y ahí fue donde apareció este título, Querido señor Daniels. Total, que viendo lo que costaba la versión digital cuando yo lo consulté (¡diez pavazos de nada!), decidí pedírselo a los Reyes Magos para que por un poco más me lo trajeran directamente en papel. Y como se ve que fui, ejem, súper buena, pues me lo trajeron, ¡weeeeee!

La cuestión es que, casualmente, más o menos por la mismas fechas fue la lectura que se determinó realizar dentro del apartado New Adult en la Tertulia Romántica Sevillana, a la que acudo cuando mis obligaciones laborales me lo permiten, para el pasado mes de marzo, coincidencia que me pareció perfecta para planear su lectura en torno a esas fechas y, cómo se suele decir, matar dos pájaros de un tiro. ¡Aunque me mordí muchas veces las uñas queriendo pillarlo por banda antes de tiempo! Pero bueno, conseguí ir leyéndolo poco a poco para que más o menos todo coincidiera en el mismo lapso de tiempo y llegar con el material fresco en la memoria a la citada reunión lectora que tiene lugar en la Casa del Libro.

Y el caso es que os confesaré que sigo teniendo una sensación un poco contradictoria respecto a lo de las etiquetas que se le ponen a algunos libros, como es el caso, en plan New Adult, Young Adult, etc, etc, ya que en principio esto es algo que me repele, detesto todo lo que huele a etiquetas, pues siempre he leído y me he dejado guiar para elegir mis lecturas por la trama que me ofrezcan las sinopsis muy independientemente de la edad que tengan sus personajes. Si la historia es buena ¿qué más da 17 que 52? Digo yo, vaya... Pero, por supuesto, tal y como se suele decir “para gustos colores”. Y la cuestión es que cuando leí esta sinopsis me resultó muy atrayente porque ¿a quién no le gusta ese rollito prohibido profe-alumna? ¡No mintáis, petardas, que eso nos mola a la mayoría! Jijiijiii

Bien, pues ya inmersa en la lectura, las expectativas por mi parte estaban muy elevadas por el alto listón que la propia autora había dejado en mí anteriormente, como ya dije al inicio de esta entrada, pero tampoco quería ser injusta y andar comparando todo al milímetro con su otro y maravilloso trabajo pues, conociéndome como me conozco, eso iba a resultar nefasto y flaco favor le iba a hacer a esta historia, de modo que intenté aislar mis pensamientos de todo lo anterior y me centré exclusivamente en intentar conocer la historia de Ashlyn y Daniel. O, mejor dicho, lo que yo creía que era exclusivamente la historia de Ashlyn y Daniel, pero que después descubrí gratamente que también era la historia de Gabby, la de Ryan (del cual me declaro total, completa y absolutamente enamorada y maravillada con su personaje), la de Haley, la de Henry, la de Jace, la de Jake y la de varios personajes más que aun siendo secundarios han dotado a esta historia de un plus inigualable, elevándola de historia únicamente romántica a historia romántica donde, además, se da importancia en mayúsculas a la amistad entre unos personajes que, por muy distintas circunstancias, se sienten rotos, desmadejados, desubicados y por momentos solos, muy solos. Y eso a esta novelera le ha tocado bastante su sensible y emotivo corazoncito y le recordó por momentos, y en lo referente a la amistad entre algunos de los personajes, a la preciosa historia Las ventajas de ser un marginado, pues al igual que en dicha historia, refleja fielmente y de manera bien planteada, esa problemática a la que se enfrentan algunos adolescentes o los jóvenes adultos (si acaso cabe tal expresión) que se saben distintos al resto y por consiguiente, habitualmente incomprendidos.


Y habiendo puntualizado eso, que personalmente considero importante, quede claro que Querido señor Daniels lo que nos cuenta principalmente es la historia de Ashlyn y Daniel, que sin spoilear nada más de lo que ya indica la sinopsis como es costumbre en mí, os diré que se trata de una historia de dos personas que se cruzan en el momento más oscuro y vulnerable de sus vidas y donde, contra todo pronóstico, cuando más incomprendidos e incluso abandonados se sienten por el resto del mundo, el destinos los hará cruzarse de bruces convirtiéndose en un inesperado rayo de cálida luz que arrojará algo de vida a las tinieblas que habitan en sus destrozados corazones. La historia de dos seres desencantados y golpeados por la vida que, desde el minuto uno, sienten que los une un vínculo que va más allá de lo que la lógica y el razonamiento les dicta y sin embargo se convierte en la respuesta mutua a las carencias y necesidades afectivas que ambos arrastran y que parece que nadie de su entorno consigue llenar y, por ende, la repuesta a unas plegarias silenciosas que nadie parecía escuchar. Porque hay determinados momentos en los que tan solo alguien que ha experimentado en primera persona el mismo dolor que tú es capaz de entenderte.

¿Pero qué ocurre cuando tras encontrar todo eso se descubre que existe una barrera infranqueable que impide que se materialicen todas esas las expectativas, borrando de un plumazo todo atisbo de esperanza? ¿Qué sucede cuando de golpe te das cuenta que los sueños que habían dado aliento a tu alma adormecida y entumecida se desvanecen de un plumazo? ¿Qué se siente cuando se encuentra a la persona adecuada en el más inoportuno de los momentos? Pues si queréis conocer de primera mano todas las respuestas, no lo dudéis y dejaros llevar por la marea de sentimientos que se dan cita entre las páginas de esta historia y que darán respuesta a todas esas incógnitas.

Cómo ya me ocurrió en su anterior trabajo, me ha gustado mucho el trabajo de la autora a la hora de delinear y perfilar a cada uno de los personajes, pues todos ellos cuentan con distintas personalidades, resultando ricas en matices que dan lugar a identidades sumamente diversas que, a su vez, les aportan numerosas vivencias y, por ende, argumentos a la hora de plasmar las muy dispares situaciones que están experimentado cada uno de ellos. Y la complicidad; me ha gustado mucho también la complicidad que se percibe tanto los amantes como los amigos, pues le suma un plus a todas esas las relaciones haciendo que lo que lees te llegue un poquito más al corazoncito si cabe, ya que la autora nos plantea una historia cargada de sentimientos y situaciones complicadas donde unos personajes, en su mayoría demasiado jóvenes, tendrán que dejarse de las chiquillerías propias e implícitas en la adolescencia para dar un paso adelante y enfrentar la realidad de unas circunstancias y una vida adulta que se les viene encima de golpe y sin previo aviso.

Y aunque, probablemente, el peso de la historia y la protagonista indiscutible de la novela podríamos considerar a Ashlyn, no puedo dejar de citar que mis dos momentos favoritos de la historia vienen de la mano de Daniel, o lo que es lo mismo, el señor Daniels, y quiero dejar constancia porque fueron dos momentos que personalmente me dejaron sin aliento y que, curiosamente, son dos despedidas a las que tiene que enfrentarse, muy distintas entre sí y a las que, en ambas ocasiones decide hacerlo mediante carta/escrito, a los que posteriormente da voz y que consiguieron poner un nudo en mi garganta y lágrimas en mis ojos.

He de decir también que, curiosamente, cuando destripamos el libro en La Tertulia, y digo bien porque lo destripamos, ya en un plan más analítico y mirando con lupa toda la obra, encontramos algunas cosillas que consideramos podrían haber sido evitables, mejor rematadas o incluso alguna cosilla que a alguna de las asistentes no les convenció nada y que comentamos que podían haberse evitado. Pero claro, hay que dar por hecho que la autora quería contar esa historia en concreto y no otra, y como tal hay que respetarlo. No obstante, como no fue esa la personal sensación que yo tuve tras acabar mi lectura, no incidiré mucho en ello, dejando que cada uno de vosotros viva su propia experiencia lectora y llegue a sus particulares conclusiones (una a la que yo había llegado y que en la reunión se constató, es que esta historia, como suponíamos la mayoría, es anterior a la de El aire que respira, y lo cierto es que es algo apreciable y que hay que tener en cuenta a la hora de valorarla). Eso sí, desde aquí manifiesto nuevamente que, como siempre, fue un placer escudriñar y diseccionar poco a poco el libro y poner en común cada una de las distintas y valiosas opiniones que manifestaron todas las compis de Tertulia. ¡Y deseando repetir pronto!

Y a modo de resumen os diré que, en general, a mí lo que me gusta son las historias de sentimientos y Querido Señor Daniels, es una novela que me ha gustado y que he disfrutado bastante, pues contiene los requisitos necesarios para que servidora pueda quedar satisfecha con una historia; cuenta con personajes interesantes, currados en matices, con una trama trabajada, con buena dosis de drama, con grandes raciones de amor, con un relato agradable, fluido y con multitud de detalles y frases preciosas donde la autora hace gala de sus habilidades para plasmar los sentimientos y hacer con ello que se nos encoja el estómago y que nuestros corazoncitos noveleros mueran de amor. Y si a eso, como en este caso, le sumamos la referencia constante a la obra de Shakespeare, pues se convierte en un cóctel muy apetitoso.

¿Os la recomiendo por tanto? Sí, claro que sí, pues si como a mí os atrapan todas esas premisas, me atreveré a decir que quedareis satisfechos tras su lectura y lo considerareis un tiempo bien invertido.

Y cuando lo hagáis, pasad por aquí, y me contáis vuestros pareceres, ¡que me encantará conocerlos!

Como siempre, muchas gracias por dedicar unos instantes de vuestro valioso a pasar por el este humilde rinconcito.

Feliz lectura ♡



Val 



Podéis adquirir la novela en versión digital aquí.
Perfil del la autora en Facebook y más info sobre sus trabajos aquí.

domingo, 13 de noviembre de 2016

~ El aire que respira ~

★ Brittainy C. Cherry ★ 


~ Sinopsis ~

¿Es posible volver a respirar tras haberlo perdido todo?

Tristan ha perdido a su mujer y a su hijo.
Elizabeth ha perdido a su marido.
Son dos almas heridas que luchan por sobrevivir.
Necesitan recordar lo que se siente al querer.
Solo así podrán volver a respirar. 

La novela romántica revelación en Estados Unidos


El bosque... Fan Art realizado con todo el cariño para esta historia, con el precioso Tristan que visualizaba la colaboradora y la bonita Elizabeth que visualizaba esta novelera.

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Antes de empezar...

Esta es la primera vez que la novelera y la colaboradora de este blog se han unido en una lectura y, por ende, reseña conjunta. Llevábamos mucho tiempo intentando ponernos de acuerdo para hacerlo y la experiencia ha resultado tan genial que... ¡amenazamos con repetir!
Esperamos que os guste leer el resultado tanto como a nosotras elaborarlo. 
Y ahora sí, os dejamos continuar. Gracias.

Ra & Val

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~ Opinión y sensaciones personales de Val ~

Cómo bien sabréis, esto de la elección de la lectura en la que un@ invierte una considerable cantidad de ese bien tan escaso en nuestros días como es el tiempo, a veces, no es tan grata como desearíamos. En ocasiones, para determinar nuestras elecciones, nos dejamos llevar por portadas atractivas, o por títulos ocurrentes, o también por el eco de muchas voces que se ponen de acuerdo en lo muy buena que puede ser una historia. Pero igualmente, en ocasiones, una vez te pones a leer la historia en cuestión, te das cuenta que, por el motivo que sea, tú no estás en sintonía con la historia en sí y, por ende, con lo que la mayoría opina, y te quedas un poco chafado al comprobar que te ha fallado el instinto y que tu opinión no está dentro de esa multitud. Y te sientes mal, porque tú también querías que, cómo al resto, esa historia te encantara, te enamorara y te hiciera sentir identificado con el resto de los lectores, pero no. En ocasiones, tus percepciones y criterio se rebelan contra el mundo, y aun actuando en contra de lo que tus ganas querían, se alzan combatientes y enarbolando la bandera del “pues a mí no me ha gustado tanto”, le pese a quien le pese. Afortunadamente, para contrarestar eso, hay otras ocasiones en las que, por nada en concreto, decides sumergirte en una historia de la que poco se ha hablado hasta el momento, o tú poco has escuchado, de la que realmente no sabes nada y que, para satisfacción personal y contra todo pronóstico, quedas gratamente sorprendida por lo muy acertada que en esa ocasión te ha resultado tu arbitraria elección. Y ni más ni menos que eso es lo que me ha ocurrido con la historia de la cual hoy os traigo mis pareceres. El aire que respira, de Brittainy C. Cherry.

Y, sí, ya solo con leer la escueta sinopsis, supe que era uno de mis rollos de lectura preferido, probablemente el estilo que más me llena, y con el que más satisfecho y henchido de amor se queda mi novelero corazoncito de romántica sin remedio: el drama romántico.

"Cada centímetro de su cuerpo empezó a temblar. Con una profunda inspiración, el bruto maleducado desapareció, y la desesperación se apoderó de él. Se perdió en sus emociones y cuando por fin exhaló un suspiro, empezó a sollozar sin control. Gemía y sus lágrimas eran duras, estaba en carne viva; verlo así era doloroso. Las lágrimas también acudieron a mis ojos, y juro que una parte de mi corazón se partió con el suyo."

El aire que respira, tal y como nos indica la sinopsis, nos cuenta la historia de Elizabeth y Tristan, dos personas absolutamente rotas, que se encuentran inmersas en pleno proceso de sus respectivos duelos tras las pérdidas de las personas que consideraban los pilares fundamentales de sus vidas y sin saber realmente si algún día podrán salir de esa penosa existencia en la que se convierte el día a día, donde la ausencia lo llena absolutamente todo y es más fácil dejarse llevar por la inercia de la tragedia, que intentar retomar el control de sus destinos y encontrar un motivo para seguir adelante. Tras un desafortunado incidente en el viaje de regreso a casa de Elizabeth, nuestros personajes cruzarán sus destinos, dando comienzo a una compleja etapa donde corazón y cabeza van por separado y donde la necesidad, los anhelos y la culpabilidad irán de la mano, removiendo sentimientos para los que quizá no estén aún preparados, pero donde el apremio por sentirse vivos se impone y hace que comiencen un peligroso juego del que podrían llegar a salir muy lastimados si confunden las reglas del mismo.

 "Posé mis labios contra los suyos mientras susurraba, y mi aliento se mezcló con el suyo:
—Puedo ser duro. Puedo ser tierno. Puedo hacerte gritar. Puedo hacerte llorar. Puedo follarte tan fuerte que después no podrás ni moverte. Puedo follarte tan lento que pensarás que estoy enamorado de ti. Así que dime cómo te apetece. Tú mandas."

Entre otras muchas cosas, me ha gustado mucho el planteamiento de la autora ante una situación así, no resultando frívolo ni banal el hecho de contemplar que, aun en pleno proceso de asimilación y adaptación ante una grave pérdida, las personas tienen necesidades, aunque éstas se alejen ciertamente de lo que, a priori, se pudiera contemplar desde el exterior por el común de los mortales, resultando perfectamente plasmado el hecho de que, a veces, es mucho más fácil abrirse a un total desconocido que está viviendo lo mismo que tú, que a alguien que te conoce de toda la vida pero que no tiene ni la más remota idea de cómo te sientes, llegando incluso a la crítica dañina y sin fundamento. Porque seamos sinceros, para gran parte de la humanidad hay actos injustificados por el simple hecho de que no tienen cabida en sus limitadas y arcaicas mentes. Evolucionemos, señor@s, que quedarse obsoleto en estos tiempos no está de moda... ;)

"Me acerqué a los ventanales de delante y contemplé la oscuridad cerniéndose sobre el cielo. Se acercaba una tormenta, y eso me encantaba. Porque el agua haría crecer el césped y la hierba más deprisa, y eso significaba que Tristan, herido y roto como yo, volvería a mi jardín."

Y en ese aspecto, ambos se ven siendo el centro de muchas miradas acusatorias, sobre todo Tristan, o ese ser oscuro, taciturno, hostil y beligerante con su propia existencia en el que se ha convertido, y al que Elizabeth, no menos rota y vacía pero sí más obstinada, pertinaz e insistente, se propone descubrir y conocer más allá de lo que la muralla que ha levantado a su alrededor ha permitido a ninguna otra persona pues, a su vez, siente que sólo alguien que ha pasado por lo mismo que ella puede llegar a entenderla. Y no os puedo mentir, estos dos personajes me han enamorado total, completa y absolutamente; ellos, sus vulnerabilidades y sus anhelos han resultado una delicia para los sentidos de servidora, que han disfrutado a más no poder con esta lectura y que, por ende, les concede un lugar muy especial en sus recuerdos de lectora a los preciosos y atormentados Tristan & Elizabeth.

"No sabía que fuera posible. No sabía que los pedazos rotos de un corazón podían seguir latiendo de amor."

Plumas blancas... Fan Art realizado con todo el cariño para esta historia, con el precioso Tristan que visualizaba la colaboradora y la bonita Elizabeth que visualizaba esta novelera.
"Olía como el viento que pasa acariciando los más bellos pinos del bosque: fresco, reconfortante, poderoso. Como si fuera mi hogar. Había pasado mucho tiempo desde que había sentido que algo o alguien era mi hogar."

Me ha fascinado el modo en el que la autora ha ido mostrándonos pasito a pasito las distintas etapas de la historia, engarzadas con tal fluidez que incluso tratándose de una temática complicada, no me ha resultado precipitada, y mucho menos lenta, sino todo en su justa medida para que el lector vaya asimilando los cambios acaecidos. Y qué cambios... He disfrutado mucho con cómo poco a poco se van mostrando el uno al otro, cómo comparten la desnudez de sus almas, la insensibilidad de sus corazones rotos, las carencias que los devoran, y cómo, al calor de la comprensión y el consuelo, van naciendo los sentimientos mutuos (cada uno a su ritmo) y el modo en que dichos sentimientos van creciendo dentro de ellos, con todo lo que eso conlleva, anteponiendo al otro en muchas ocasiones a la propia voluntad o necesidades, demostrando que en multitud de ocasiones, lo que no eres capaz de hacer por ti mismo eres capaz de hacerlo sin siquiera pensarlo por un prójimo que sabes que está sufriendo y que te necesita. ¿Y no es eso a lo que llamamos amor?

 "Quizá amaba aún más nuestras heridas. Quizá la forma más pura de amor procedía de los tipos más profundos de dolor."

Historia bien construida, con argumento sólido, bien trabajado, con una subtrama muy bien camuflada que mantiene el corazón del lector en un puño hasta el desenlace, y donde los personajes y sus vivencias son su mayor valor, bajo mi punto de vista. Y hablando de ellos no quiero dejar de hacer referencia a otros personajes que aparecen en mayor o menos medida y de los cuales su aportación resulta fundamental; por una parte el señor Henson, que se encargará de recordarles a nuestros protagonistas, y de paso a nosotros, la importancia de tener siempre muy presentes las cosas que son realmente prioritarias en la vida, en lugar de perder el tiempo dando importancia a lo que no la tiene; y Faye, personaje que me ha ganado absolutamente con su brutal sinceridad, franca hasta decir basta, con nula capacidad para poner filtros que midan lo que sale de su boca, auténtica a más no poder, y lo más importante: amiga. Amiga en mayúsculas. Y, cómo no, mención especial para un ángel llamado Emma, que con su inocencia será capaz de fundir el hielo.

"Mi corazón me dio permiso para sentir, para vivir el momento presente, porque todo lo que teníamos era el aquí y el ahora, y en un instante todo podía desaparecer."

Resumiendo, si vais buscando una novela de amor del bueno, con importante carga dramática y emocional, donde los sentimientos se muestren vulnerables y a flor de piel, con personajes que os cautiven y roben parte vuestro corazoncito noveleros, bien construidos, con argumentos y justificación para sus actos, bien narrada, y con detalles arrebatadores de esos que os hagan suspirar y encoger el estomago de puro placer romántico, sin lugar a ninguna duda, El aire que respira es vuestra historia. O al menos, para mí así lo ha sido y la he disfrutado mucho, mu-chí-si-mo. Tanto, que ahora que no nos escucha nadie os confesaré que en un plazo de al rededor de tres meses la he leído dos veces... ;) ¡Y eso hacía mucho que no me pasaba, uuhhh!

¿Qué me decís, noveler@s míos, le dais una oportunidad? ¿Sí? Pues si es así, estoy muy segura de que os terminará conquistando. Y si lo hace, o no, ¡contádmelo, que me encantará saberlo!

Mil gracias por pasar por aquí y dedicarnos unos minutillos de vuestro valioso tiempo ♡

Feliz lectura ♡


Val


~ Opinión y sensaciones personales de Ra ~


No es la primera vez que me animo a escribir una reseña, aunque sí es mi primerísima vez en una lectura conjunta que trae consigo una entrada como ésta. ¡La colaboradora se moja más que nunca y se une a la novelera para dedicarle unas palabras a El aire que respira, de Brittainy C. Cherry! Y qué bonito es respirar.

Dejé que mi íbiri me recomendara una historia. Ella sabía que, por muchos motivos que no vienen al caso, había perdido el hilo de mi lectura. También sabe que, al contrario que ella, me gustan las palabras para mucho más que para leerlas. Y, sin embargo, leer esta novela ha hecho que una parte de mí crezca y otra, por el contrario, se abstenga a un lado y permanezca silente. Siempre me he fiado de su criterio, en absolutamente todo, y esta ocasión no iba a ser diferente. Si dice que me llegará, es porque lo hará. Y lo ha hecho. En mayor o menor medida, lo ha hecho.

"Resultaba difícil mirarlo porque estaba roto, era obvio, pero cada parte herida de su existencia parecía atraerme más hacia él."

No sé muy bien cómo iniciarme en este momento. Tenía claras tantas cosas que quería decir que, aun queriendo ponerlas todas en orden, no sabría por cuáles empezar. No me gustaría, como hago con las entradas de esta peliculera que habita en mí, retomar la sinopsis para, con mis palabras, maquinarla y querer llegar a vosotros. Porque, entre nosotros, un secreto particular: a mí, las sinopsis, no tienden a decirme nada. Creo firmemente que hay mucho más que ese párrafo que pueda definir una ínfima parte de la esencia de la historia y sé, porque lo sé, lo difícil que es poner en pocas palabras qué podemos encontrar entre las próximas páginas. No obstante, no entréis en pánico. Tengo que remontarme a la descripción para dar comienzo.

"Voy a tratarte de tú y voy a decirte una cosa: actúas como un imbécil, y el pueblo piensa que eres un imbécil, pero te vi en la sala de espera cuando te dijeron que Zeus se pondría bien. Vi cómo te hundías. Sé que no eres ningún monstruo, Tristan. Lo que no entiendo es por qué te esfuerzas en parecerlo."

Elizabeth y Tristan son dos seres que han descubierto lo cruda que la vida es a veces. Han pasado de estar de una pieza a romperse en tantos pedazos que es difícil reconocer cuándo el mundo sonríe y ha dejado de lanzar tormento hacia ti. Han estado tan rotos que no conciben la bella posibilidad que aguarda tras los tristes acontecimientos, y es que la vida siempre está dispuesta a conceder una nueva oportunidad. Mientras amanezca sobre la tierra, el nuevo día arrastra lo que pronto ambos descubrirán: romperse en pedazos es morir, es tocar fondo pero, a su vez, es volver a empezar. Consigo mismo, con el mundo y con sentimientos que se creyeron muertos. Desgraciadamente, el aire pone las cosas en su sitio pero es a ellos de acceder y creer en toda remota posibilidad; en confiar en lo que se cuece en su interior; en hacer un salto de fe hacia lo que podría ser y dejar atrás lo que está claro que fue.

"No, no era exactamente un beso. Eran dos alientos enviando aire a los pulmones del otro, evitando que cayéramos en los precipicios de nuestra propia oscuridad."


Miradas y cartas en el porche... Fan Art realizado con todo el cariño para esta historia, con el precioso Tristan que visualizaba la colaboradora y la bonita Elizabeth que visualizaba esta novelera.

"Nunca es demasiado tarde para soñar y descubrir algo de magia."

Debo decir que una parte de mí ha disfrutado lo que no está escrito con la carga dramática. Esos detalles en los que el corazón no aguanta, las piernas flaquean y el aire escasa. Detalles seguidos de otros mucho más imperceptibles como las miradas, las caricias o unas simples palabras capaces de revolucionar y revivir los latidos de un órgano que parecía haber dejado de rebatir. Se percibe el dolor entre cada palabra y se anhela esa atracción inmediata entre esos dos individuos habiendo perdido el rumbo. Pero no sufráis (que os costará, porque, uh, yo he derramado alguna lagrimita…). La tragedia también oculta trazos de belleza, de comicidad, complicidad y muchísimo, muchísimo amor.  Y, para ser totalmente sincera, creo que he seguido la historia del mismo modo que ellos. Inicié una lectura en la que me creí rota y, con la magia de las palabras, fui recomponiéndome para enamorarme perdidamente de Tristan. ¡Oh, sí! ¡Oh, sí, sí, sí! (Elizabeth también tiene lo suyo, va, os lo concedo…).

Todo el mundo se merece al menos un amigo en quien confiar, a quien contarle sus miedos y sus esperanzas. Su felicidad, sus fechorías. Todos se merecen alguien a quien mirar a los ojos y que les digan: «Eres lo bastante bueno. Eres perfecto, incluso aunque tengas cicatrices».

Personalmente, tras una charla con mi alter-ego, llego a la conclusión de que lo más difícil de la elaboración de esta novela ha debido ser la creación de los personajes y ese hilo rojo del destino que, lo siento, no he podido evitar constatar entre ellos. A medida que leía, me sorprendía que todo pudiese estar relacionado de tal manera que el lector no cayese en ello hasta ese mismo momento. ¡Son tantas las posibilidades…! Pero supongo que, y sigo insistiendo en que es algo particular mío, creo ciegamente en que los personajes son la parte más magistral de toda la obra. La evolución, el pasar de un gris tan oscuro para sumergirse al blanco más puro, el llorar de rabia para llorar de emoción, así como el dolor retorciéndose hasta ser el flotador en una movida tempestad.

"Sabía que Elizabeth trataría de hacerme volver, de recuperarme, de ayudarme a recorrer el camino de vuelta a la luz. Trataría de salvarme de mí mismo. Y nadie podía salvarme."

Tristan y Elizabeth encuentran consuelo en el otro. Un consuelo que solo puede dar paso a una de las historias de amor más duras y bonitas que haya podido leer. 
Cabe añadir aquí, para todos aquellos que no son tan amantes de lo dramático; no desesperéis. Los secundarios, hermosos todos ellos (Faye, Tanner, Sam, el señor Henson…), contribuyen a dificultar y facilitar la vida conjunta que pueda darse entre los deliciosos protagonistas. Es obvio que a la pequeña Emma no puedo incluirla en un simple grupo, pues creo que su personaje es crucial para que ese hilo rojo, enredado, tenso y desesperanzado, retome su fuerza.

"Había aprendido que la vida jamás se rompía. A veces había golpes, y esos golpes sanaban con el tiempo. Y con el tiempo, podía volver a ser humano."

Ah, un momento. ¡Un momento, señores/as! Abrid las páginas. Dejad que Tristan y Elizabeth os roben unas horas, días o semanas de vuestro preciado tiempo. Dejad que otros personajes os seduzcan, vivid en piel ajena lo que es capaz de suscitar Brittainy en cada página, dejad que Faye os arranque una sonrisa o carcajada, dejad que Tanner os regale sentimientos encontrados y dejad que Emma y sus plumas blancas, o el mismísimo Zeus, os toquen esa parcela del alma que todos tenemos: la de románticos empedernidos. Y si os animáis a todo eso, entre otras cosas, venid y contadnos qué os ha parecido. Venid y contadnos qué os ha emocionado, qué os ha excitado, qué os ha enamorado o qué os ha encabronado (que eso también pasa, juas…). No creo que vayáis a arrepentiros y, oye, que si no os fiais de mi criterio, no importa. Yo tampoco lo hago. Pero sí con el de mi íbiri y esa novelera que habita en ella. 

¡Este colibrí os saluda con las alitas! ♡


Ra



martes, 21 de junio de 2016

~ Sigue Lloviendo ~

★ Alice Kellen ★


Portada.

~ Sinopsis ~ 

Sigue lloviendo, le sigue lloviendo al corazón... 
Víctor y Sara no han vuelto a ser los mismos. Después de formalizar su divorcio, cada uno intenta reconstruir su vida e ir encajando las piezas de un puzle que creían haber concluido y que ahora se ha roto. Pero a veces los pedazos son tan pequeños, tan escurridizos... que cuesta encontrarlos. 
Cuando sus caminos se cruzan de nuevo, todas las emociones que habían enterrado en lo más profundo luchan por salir a la superficie y los recuerdos se entremezclan y sacuden esa frágil estabilidad a la que parecen haberse acostumbrado. 
¿Se puede amar y odiar a alguien a la vez? ¿Puede el amor presentarse con diferentes disfraces a lo largo de la vida? ¿Existen las segundas oportunidades...? Víctor cree que sí, pero Sara es incapaz de permitirle entrar de nuevo en su corazón.  


Fan Art que esta novelera dedica a esta historia con todo el cariño. Curiosamente descubrí después de haberla leído que la autora tomó esta imagen masculina para otro de sus personajes, pero yo ya tenía hecho el Fan Art desde hacía semanas, en base a como mi imaginación había recreado más o menos a los personajes de esta historia. ¡Simpáticas casualidades! 


~ Opinión y sensaciones personales ~

Hay determinados hechos que, por lo trascendentales que resultan, irremediablemente, pueden cambiar el camino de una pareja, el destino de un amor, e incluso el curso de una vida. Y algo así es lo que les ocurre a Sara y a Víctor, dos personas que antaño fueron todo lo felices que en sus manos estuvo y que, tras un instante del más duro infortunio, todo cambió entre ellos, en sus vidas y en el futuro que, a priori, se les vislumbraba halagüeño. Y no os pienso engañar, ésta es una historia difícil, mucho de hecho; una historia dura e intimista de dos personas que después de haberlo compartido todo, todo lo pierden, incluidos a sí mismos. Donde ni él es un héroe, ni ella una damisela en apuros, sino personas normales como cualquiera de nosotros, que sufren y pasan vicisitudes como cualquier hijo de vecino, y que guiados por unas circunstancias que se escapan a su control, se encuentran totalmente perdidos. Pero también es una historia de esperanza y de segundas oportunidades que nos cuenta que, cuando probablemente ya hemos perdido todo, cuando ya no le encontramos sentido a casi nada, ni casi deseos de continuar existiendo, aun en esas circunstancias, podemos hallar un resquicio de luz en algo que se resiste a morir y que puede ser lo único que nos tienda una mano para intentar continuar adelante: el amor. 

Os diré que esta es la segunda vez que tengo la oportunidad de sumergirme en una historia de Alice Kellen, pues hace unos meses me sorprendí agradablemente con otra de sus historias, Otra vez tú, que comencé como lectura de transición, sin muchas más pretensiones que pasar un rato agradable y pensando que sería una historia liviana de las que sacan sonrisas, pero que finamente se convirtió en una lectura bastante satisfactoria, que me dejó con muy buen sabor de boca y con la intención de seguir a la autora más de cerca, pues me agradó mucho su pluma y cómo la defendía aun siendo una historia de corte sencillo. Cosa que he ratificado en esta ocasión, me gusta cómo escribe Alice y volveré a leerla, sin duda alguna.



Nunca se puede dejar de mirar al futuro con cierta esperanza, o al menos, no deberíamos,


Bien pues, una vez puestos en antecedentes, os confesaré que me inicié en la lectura de Sigue Lloviendo sin siquiera haber leído la sinopsis, sin saber nada de nada de la novela, pero con las expectativas altas y con todas las ilusiones lectoras al alza deseando encontrarme con una buena historia que disfrutar tras mis decepcionantes dos últimas elecciones que, de hecho, tras meditar detenidamente opté por no reseñar. Y cómo dicen por ahí, a la tercera fue la vencida, pues vaya que sí, acerté de pleno, pues me ha gustado mucho la historia que encierra esta novela y me absorbió completamente durante las horas que me dediqué a su lectura, quedando plenamente satisfecha.


Se trata de lo que podríamos llamar una novela corta o un relato larguito, en cuanto a su extensión, que personalmente a mí me ha sabido a poco y me lo he leído en un suspiro, y creo que es una temática que, con las habilidades que maneja la autora, podía haber convertido sin problemas en una novela algo más larga y, por ende, darnos a conocer quizá algunos datos más en detalle que no me hubiera importado conocer. No obstante, esto es tan solo mi opinión, y no creáis en absoluto que a la historia le falta nada, por descontado que no, está muy bien desarrollada y cuenta todo lo que tiene que contar para que no nos quedemos con ninguna duda de los hechos que ocurrieron para llevar a los protagonistas hasta el punto en el que comienza la historia, que es, ni más ni menos que una ruptura. Una ruptura, y lo que le sigue a continuación, plasmado de manera magistral, bajo mi humilde opinión, mostrándonos a unos personajes rotos, envuelto en un dolor él, y en una apatía y sufrimiento ella, que la autora ha sabido plasmar de manera perfecta y que nos lleva a preguntarnos qué ha podido pasar para que una situación común en miles de parejas, como puede ser un divorcio, resulte algo tan traumático en el caso de Sara y Víctor, motivo que, además, la autora ha sabido encubrir de maravilla para no deducirlo hasta que prácticamente ella decide desvelarlo al lector. Y cuando, por fin, lo descubres, el corazón se te encoge más si cabe y te solidarizas por completo con los personajes y la difícil situación que están pasando (punto a su favor el estar narrado a dos voces para saber con exactitud todos los detalles de ambas perspectivas). Y al hilo de esto, me ha encantado absolutamente, la capacidad que tiene la autora para transmitir la vulnerabilidad de los personajes, la indecisión que albergan (sobre todo Sara) entre lo que se supone que que debería de sentir, y lo que su corazón anhela guardado en lo más profundo. Me he podido poner a la perfección en la postura de ella, entendiendo bien ese debate interior que la tiene atrapada en su propia existencia... ¿Qué hacer cuando el dolor se convierte en el sentimiento que lo inunda todo; en el único sentimiento? ¿Cómo gestionar que la persona que más has amado, que te lo ha dado todo, también consideras que es la que te ha dejado sin nada? Y Víctor... Víctor y su sufrimiento en primera persona, simplemente, me ha ganado completamente. Con su desesperación, con su clarividencia de saber que sin Sara nada tiene sentido, al igual que la certeza de que, probablemente él es el único que puede ayudarla, y sin embargo, asume la crudeza de saber que si ella no quiere, lo único que puede hacer es respetarla. Y reconozco que ha habido momentos de eso que uff, te remueven todo por dentro y es inevitable que te emociones y se te encoja el alma, como cuando ella le confiesa que se siente sola, o cuando en determinado momento él no puede contener tener las lágrimas que ahogan su corazón.

Narrado de manera impecable y con un gusto y sensibilidad que me ha maravillado, Sigue lloviendo, se ha convertido en una lectura, quizá un poco más sentimental que romántica, de esas que te hacen sentir de verdad y que se mantienen en tu memoria y corazón ya por siempre. Y me gustaría que no os dejéis guiar porque pueda parecer una historia negativa o triste, en absoluto, más bien dejaros guiar por todo lo que ha nacido en mí plasmar y transmitiros tras esta lectura de apenas 100 páginas, cuando hay otras de 400 que lo único que han conseguido es marear la perdiz y aburrirme soberanamente... ¿Por algo será, no creéis? O, al menos, eso es lo que me planteo yo a mí misma. Quedaros con la máxima de que el ser humano está concebido para aguantarlo casi todo, si no todo, y con el hecho de que, aunque por muchos días Siga Lloviendo, siempre terminará por salir el sol. Tan sólo hay que esperar a que llegue su momento, el momento idóneo, el momento de comprender, por fin, que hay ocasiones en las cuales la única manera de sobrevivir es arrebatarle el poder al dolor y perdonar. Perdonar y continuar. Continuar y volver a amar.

Y, cómo siempre, mil gracias por dedicar unos minutos de vuestro valioso tiempo a pasar por aquí.


Feliz lectura ♡



Val